jueves, 27 de junio de 2024

Enlace Web a la Causa General de 1940 de esclarecimiento de lo sucedido entre 1963 y 1939. Tras la guerra civil española

 


 

ENLACE WEB: https://www.causageneral.org/nota_explicativa.htm

La Causa General, creada por Decreto de 26 de abril de 1940, ratificado por el de 19 de junio de 1943, atribuye al Ministerio Fiscal, subordinado al Ministerio de Justicia, la honrosa y delicada misión de fijar, mediante un proceso informativo fiel y veraz para conocimiento de los Poderes públicos y en interés de la Historia, el sentido, alcance y manifestaciones más destacadas de la actividad criminal de las fuerzas subversivas que en 1936 atentaron abiertamente contra la existencia y los valores esenciales de la Patria, salvada en último extremo, y providencialmente, por el Movimiento Liberador.

En el cumplimiento de su misión, la Causa General que reviste carácter exclusivamente informativo ejerce sus funciones investigadoras en aquella parte del territorio español que estuvo sometido a la dominación roja.

La presente relación, que refleja, con carácter demostrativo y circunscrito, algunos de los resultados obtenidos, permite anticipar conclusiones evidentes:

La contienda civil desarrollada en España desde el año 1936 hasta 1939, puso al descubierto toda la capacidad criminal de un Régimen político que afirmaba defender la libertad y proclamaba el respeto a los derechos inherentes a la personalidad humana.

 

  ENLACE WEB: https://www.causageneral.org/nota_explicativa.htm

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El Frente Popular español creado por la Internacional de Moscú, por cuyo encargo se ocupó al agitador Béla Kun (1), en abril de 1936, de explorar el ambiente político de España y, sobre todo, de Barcelona, no dejó de estar al servicio de aquélla en ningún momento, sin que el influjo soviético fuera debilitándose durante el curso de la lucha civil. Por el contrario, esta influencia fué cada vez más fuerte y, ya al final de la guerra, el Gobierno del Dr. Negrín es sólo un eco de la voluntad de la Central Comunista, hasta el punto de suscitar en el propio seno del Ejército de la República el golpe de mano del Comandante Segismundo Casado, que en marzo de 1939 liquidó a la dictadura comunista de Negrín, que persistía en imponer a la zona todavía sometida a su dominio el sacrificio de una resistencia desesperada y estéril.

Todos los aspectos de la vida pública en el territorio marxista acusan esta preponderancia soviética: No se trata solamente de la política, general, de la Prensa, subvencionada o sumisa, ni del llamado Ejército popular, sujeto primero a los Comités rojos, y después a un instrumento de opresión tan implacable como el Comisariado político y vigilado por la Misión Militar Soviética cuya Delegación en Madrid, instalada personalmente por Indalecio Prieto en el Hotel Gaylord durante el año 1937, recibe el nombre de «Estado Mayor Amigo». Es también la Hacienda pública, que envía a la U. R. S. S. gran parte de las reservas oro del Banco de España, que son descargadas en el puerto de Odesa.

 Nota

1).- ¡Me equivoqué! Los supuestos viajes de Béla Kun a España hicieron tilín-tilín a varios periódicos, casi todos de derechas, por no decir de la derecha más cerril, y llevaron a algún servicio de inteligencia a preocuparse por sus devaneos. Gracias a Fernando Hernández Sánchez me enteré de que hasta el augusto MI5 (el servicio de contraespionaje británico) había creado un dossier sobre Béla Kun. Está disponible para el público como ejemplo de lo que puede dar una política durable de apertura de documentos sobre sus actividades durante los años treinta y cuarenta y que se dirigieron contra agentes soviéticos y nazis principalmente. (Siempre he dicho que los españoles deberíamos aprender algo de los rectores de la política archivística británica y poner a disposición de la Administración correspondiente los medios necesarios para sostenerla). (Ángel Viñas)

Un ejemplo:

Capítulo XI

JUSTICIA ROJA

 

El terror del Frente Popular se ejerció casi exclusivamente de manera directa, bien a cargo de las turbas armadas por el Gobierno y alentadas por las Autoridades oficiales y dirigentes políticos del Frente Popular, bien por los milicianos y chequistas, mediante el asesinato por ellos decidido y ejecutado; o en otras ocasiones, por mandato expreso de las Autoridades frentepopulistas que como ocurrió en las evacuaciones de las cárceles de Madrid y de otras poblaciones de la zona roja ordenan a la fuerza armada de su confianza la realización de asesinatos en masa.

No obstante, aún queda margen para que la Administración de justicia improvisada por el Frente Popular ante la digna abstención de la mayor parte de la Magistratura y del Ministerio Fiscal, muchos de cuyos miembros fueron asesinados ejercite su saña juzgando con aparentes formalidades procesales y al dictado de las milicias y masas extremistas a las personas que eran consideradas enemigas de la implantación de la dictadura roja.

Las normas que regían el funcionamiento de estos seudo-tribunales no eran únicas en toda la zona marxista, sino que en cada provincia o región el régimen orgánico de los tribunales rojos era diferente, según el criterio y exigencias de las fuerzas subversivas locales; pero sin que en ningún caso se ajustase el enjuiciamiento a la legalidad republicana existente en 18 de julio de 1936, que el Gobierno del Frente Popular había afirmado reiteradamente representar y defender.

Las organizaciones políticas y sindicales frentepopulistas concurren, por medio de sus delegados, que actúan como miembros de los Jurados y Tribunales Populares, a este simulacro de Justicia, poniendo de relieve tanto su crueldad como su sectarismo e incultura, siendo muchos de estos juzgadores vulgares maleantes.

El Fiscal General de la República que acababa de designar el Gobierno rojo refleja el criterio jurídico del Frente Popular, de incondicional sumisión a los dictados de las turbas extremistas, en la Circular que dirige a los Fiscales, y que es reproducida en la Prensa roja de 3 de septiembre de 1936 (entre otros, diario El Liberal, de dicha fecha, página 3). En la referida circular, que trata de infundir en el ánimo de los Tribunales y de los funcionarios Fiscales un espíritu de máxima dureza, se expresa, entre otras cosas: «...la República es un régimen de justicia, y la justicia emana del pueblo. En este principio fundamental debe inspirarse la Administración de justicia, y si hoy el pueblo lo defiende con su sangre generosa, si ese pueblo noble y grande está dando su vida por un régimen de Libertad y de Justicia, démosle la justicia que él quiere le sea dada con d ritmo y el tono que nos marque..."

En Madrid, por ser la acción directa el medio típico de represión, la actuación de los Tribunales populares cobra poco relieve. No obstante, se produce algún caso bochornoso para la Justicia del Frente Popular, organizada por el Gobierno marxista de acuerdo con disposiciones legales de urgencia dictadas por el mismo, que llama para ejercer la función judicial a las fuerzas políticas y sindicales. Así, esta justicia popular que había llegado a ser pública y calurosamente elogiada en la Prensa madrileña por el abogado Ángel Ossorio y Gallardo, antiguo político conservador condenó a muerte al ex Ministro republicano D. Rafael Salazar Alonso -que se había atrevido a romper con la disciplina masónica, a cuya secta había pertenecido en tiempos no obstante-, constar plenamente tanto a los juzgadores como al Gobierno marxista, que dicho político, periodista y abogado, no había tenido la menor participación en la preparación del Alzamiento Nacional, entre otras razones, porque los jefes del mismo no habían contado ni tenían por qué contar con el Sr. Salazar Alonso que, sin embargo, fue sentenciado, sin prueba alguna, y ejecutado por el Frente Popular (Documentos números 1 a 4.) El ex Embajador de Chile y Decano del Cuerpo Diplomático en Madrid durante la contienda civil, D. Aurelio Núñez Morgado, en un libro publicado recientemente en Buenos Aires, bajo el título «Los sucesos de España vistos por un Diplomático», se refiere a este asesinato judicial de que fue víctima D. Rafael Salazar Alonso.

 

domingo, 16 de junio de 2024

Origen y causas del Alzamiento Nacional en 1936. Fracaso en Alicante.

 

El odio surgió de sus cenizas y acampó en el corazón de los anarquistas contra la derecha.

En Alicante surgió un brote del Alzamiento Nacional entre militares de la UME y guardias civiles desde que ganó las elecciones el Frente Popular, de la Izquierda Republicana, en febrero de 1936. Esto ocurrió debido a la anarquía y la venganza contra la derecha republicana de la CEDA, que había gobernado los dos años anteriores. Esta venganza se manifestó en violencia, como relatan los diarios de Alicante del 21 de febrero, que informaron en la primera página sobre la destrucción de redacciones y talleres de periódicos de derecha, el saqueo de las iglesias de Santa María, San Nicolás y Misericordia, con la quema de muebles y objetos de culto, y el asalto a las sedes de los partidos políticos conservadores, resultando en dos o tres muertos. Todas las iglesias hubieron de ser cerradas a cal y canto para evitar saqueos e incendios.

El gobernador civil, Francisco Valdés Casas de Izquierda Republicana, destinado en Alicante desde el 21 de marzo, se mantuvo pasivo ante los actos vandálicos de los anarquistas y republicanos, dedicándose a la llamada "orgía persa" (destruir todo lo relacionado con la CEDA).

Tras el asesinato tel día 13 del diputado Calvo Sotelo y del teniente de Asalto Castillo, la tarde del 17 de julio de 1936 estalló el Alzamiento en el Protectorado de Marruecos. Manuel Azaña era el presidente de la República de izquierdas.  El gobernador militar de Alicante, era el general García Aldave, no se atrevió a declarar el estado de guerra y a desplegar fuerzas para controlar a los anarquistas y comunistas. Hizo todo lo contrario, acuartelando a las tropas en Alicante y Alcoy, específicamente los regimientos Tarifa 11 y Vizcaya 21, respectivamente. La compañía de la Guardia de Asalto no reprimía a nadie por ser leales a la República del Frente Popular. Los carabineros, también leales, eran una fuerza fiscal. La Guardia Civil se mantuvo a las órdenes del gobernador civil. El teniente coronel José Estañ estaba de permiso en Málaga y fue sustituido por el segundo jefe, comandante Enrique Ballenilla, quien no estaba de acuerdo con el gobernador respecto a la orden recibida de Madrid de que la Guardia Civil entregara todas las armas en los ayuntamientos, para luego entregarlas a la milicia republicana.

El 22 de julio llegó desde Valencia el diputado Diego Martínez Barrios, quien sustituyó al general Aldave por el coronel Rodolfo Espá, de su confianza. Tras recibir una delación, ordenó detener a Aldave, Meca, Signe y Ballenilla. De esta forma se abordó el Alzamiento en Alicante. Posteriormente se creó la Guardia Nacional Republicana, que junto la guardia de Asalto de formó un año después. un Cuerpo de Seguridad Nacional.

Alicante se convierte en la retaguardia de la República. Esperaban tres años de guerra, muerte y bombardeos.En Xixona se montan dos fabricas de armas de la republica.

jueves, 6 de junio de 2024

La Guardia Nacional Republican de Alicante. Un poco de Memoria Histórica

 

       (Guardia Nacional republicana con guardias de Asalto enn prácticas de tiro, 1936)

 

 Por Decreto de reorganización de 30 de agosto de 1936 el gobierno de la Segunda República la Guardia Civil en la zona rojo o republicana pasó a llamarse Guardia Nacional Republicana (BOE de 31 de agosto de 1936) Nota 1). Siendo ministro de la gobernación Sebastián Pozas y presidente de la República Manuel Azaña. La Dirección General pasó a llamarse Comité Central en Madrid, y en las Comandancias pasaron a llamarse Comité Provincial, los guardias pasaron a llamarse compañeros, y no había grados ni empleos. Continuaron usando el tricornio con barboquejo y su uniformes.

El Inspector de la Guardia Civil y luego de la GNR desde fue el general de brigada de Infantería  José Sanjurjo y Rodríguez de Arias.

(Al fin, en  agosto de1936,  la izquierda comunistoide  conseguía su propósito histórico desde la  fundación de la Guardia Civil, la de disolverla, la que fundara el  duque Ahumada en 1844, en tiempos de la reina Isabel II de Borbón; sin embargo, lleva ya 180 años).

En Alicante se construyó el constituyó el Comité Provincia de la GNR el día nueve de septiembre de 1936, y abrió un libro de Actas con anotaciones diarias el 19 de septiembre de 1936  hasta el 12 diciembre del 36 en Orihuela, consta de 100 páginas.  El cuartel de la Comandacia estaba entonces  en la Plaza del Ayuntamiento. El Comité provincial estuvo compuesto por siete compañeros:

1.-José Rubio Tortosa

2.-Antonio Bernia García

3.-Leando Martínez Pérez (Presidente del Comité)

4.-Carlos Prieto García

5.-Luis Conesa Arebéu

6.-Joaquín Hurtado Fructuoso

7.-Pedro Ruano Valiente

La Guardia Nacional Republicana a las órdenes del gobernador civil Francisco Valdés Casas, entregó armas a los milicianos, se unió a los Carabineros y a los Guardias de Asalto para dar seguridad y organizar la defensa pasiva de los más de 90 refugios antiaéreos de los 39 bombardeos que recibió Alicante durante los 3 años de guerra. Los bombardeos más destacados fueron los del 28 de noviembre de 1936, en venganza por el fusilamiento de José Antonio Primo de Rivera el 20 de noviembre del 3 en la Prisión Provincial de Alicante llamado el de "las ocho horas", y el del 25 de mayo de 1938 con 313 muerto en el Mercado Central. Además de Alicante capital se bombardearon por la legión aérea italiana (con base en Baleares) los pueblos de Denia, Jávea, Benidorm, Alcoy Villajoyosa, Villena, San Vicente del Raspeig Santa Pola y Torrevieja.

En Alicante existían dos aeródromos el de El Fondó en Monóvar y el de Rabassa, donde además existía un taller  de mantenimiento y reparación de motores de los aviones rusos republicanos, de donde despegaban aviones para bombardear zonas nacionales, como el bombardeo republicano de Zaragoza el 24 de agosto 1937

 En la provincia de Alicante en construyeron por la República cientos de bunkeres y trincheras y nidos de ametralladoras para la defensa aérea y posible terrestre:

     (Plano cedido por José Ramón García Gandía. Pg.26 "Guerra en Alicante". VV.AA Universidad de Alicante, 2017)

 

Autor:

 Ramón Fernández Palmeral, lo consultó el 3 de junio de 2024, con previa cita.






Referencias del libro de actas en el Archivo Histórico Provincial de Alicante:

Referencias: GC-B 00019.001 / 19-09-1936 / 19-12-1936. Libro de actas del Comité Provincial de la Guardia Nacional Republicana /Gobierno Civil.

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Nota 1.-

                           Decreto de reorganización de la Guardia Nacional Republicana : 

 MINISTERIO DE LA GOBERNACIÓN DECRETO

 
La extensión y gravedad de la rebelión militar ha tenido fuerte repercusión en todos los Cuerpos y organismos del Estado.


Requiere especial atención por parte del Gobierno cuanto afecta a los Institutos armados, entre los cuales se cuenta el de la Guardia civil. Buen número de unidades y destacamentos de dicho Cuerpo,ha permanecido fiel a su deber, ofreciendo un magnífico ejemplo de lealtad, abnegación y heroísmo, pero otras fuerzas del mismo Instituto, por prestar servicio en las provincias sometidas a la sublevación militar o por haberla secunda do, han quedado de hecho fuera de la disciplina del Cuerpo.


Se impone en estas condicioné una reorganización completa del Instituto de la Guardia civil, que alcance no sólo a la debida depuración de los cuadros de mando y tropa, sino a la propia estructura del Cuerpo; por lo que, de acuerdo con el Consejo de Ministros y a propuesta del de la Gobernación:

                       Vengo en disponer lo siguiente:


Artículo primero. Se reorganiza el Instituto  de la Guardia civil, .que en lo
. sucesivo. se denominará. Guardia. Nacional Republicana.

Artículo segundo , Una Comisión presidida por el Ministro de la Gobernación, y de la que formará parte el. Subsecretario de dicho Ministerio. Director general de Seguridad, un representante del.Consejo de la Generalidad, el Inspector accidental actual del Instituto y un Jefe del mismo, qué atuará como Secretario, determinará del personal de todas las categorías que lía de seguir perteneciendo al nuevo Cuerpo y la situación en qué quedaría los que resulten excluidos del mismo por cual quier causa.

Artículo tercero. La misma Comisión determinará la organización, plantillas, reglamento y uniformé de la Guardia Nacional Republicana. 

Articulo cuarto. Los acuerdos de esta Comisión serán ejecutivos una vez aprobados por el Consejo de Ministros.

Articulo quinto. Por el Ministro de la Gobernación se dictarán las disposiciones complementarias del presente Decreto, del que se dará cuenta a las Cortes en su día, quedando - derogadas
cuantas se opongan al mismo.


Dado en Madrid a treinta de Agosto de mil novecientos treinta y seis.


- MANUEL AZAÑA


El Ministro de la Gobernación, .
Sebastián Pozas.

lunes, 3 de junio de 2024

Comandante Enrique Ballenilla Herrera de la Guardia Civil de Alicante, fusilado por republicanos el 30 de agosro de 1936 en Almeria, por sublevarse

 


Comandante de la Guardia Civil Enrique Ballenilla Herrera, nació en 1886, ingresó en al Academia de Zaragoza de oficiales en 1904. Sublevado en Alicante (ejercía de segundo jefe por permiso de verano del Teniente Coronel José Estañ Herrero). Era partidario del Alzamiento Nacional, al no consentir entrega de armas a los ayuntamientos fue detenido en la Comandancia de Alicante por Guardias de Asalto enviados por el gobernador militar Ricardo Espá.  Es posible que estuviera detenido en el checa de la San Faz y luego trasladado a Cartagena y posteriormente a Almería donde fue jugado por el Tribunal Popular y fusilado por los republicanos el 30 de agosto de 1936 en el cementerio de Almería donde figura enterrado como Teniente Coronel. Tenía esposa María Carmen Fajardo y 5 hijos:, Ana Fernanda (fue la primera mujer en ser diputada nacional en 1963 por la provincia de Alicante), María del Carmen (religiosa), Federico,  Fernando (teniente de la Guardia Civil asesinado en 1950 en Alberique (V), y Enrique. Todos fallecidos, actualmente.


La Guardia Civil, afín a la República pasó a llamarse Guardia Nacional Republicana (GNR) por Decreto del 30 de agosto del 36, en toda la zona roja o republicana. La GNP repartió armas a los milicianos de acuerdo con la orden del gobernador civil Valdés, recibidas a la vez del presidente del gobierno José Giral Pereira, de conformidad con Manuel Azaña presidente de la República. La GNP se unieron a los carabineros y los guardias de Asalto en Alicante para fortalecer la defensa pasiva de los múltiples refugios antes los bombardeos italianos, proteccion de bunkers, trinchera y nidos de ametralladoras para defender la provincia antes una posible invasión de los sublevados, llamados nacionales.

La Guardia Nacional Republicana llevaba en Alicante (luego trasladados a Orihuela) un libro de Actas con actividades diarias, un ejemplar de los primeros meses de desde septiembre a diciembre de halla en el Archivo Histórico Provincial de Alicante, el 3 de junio de 2024 fue consultado por Ramón Palmeral, según fotografías adjuntas:




 

 


La "desvandá" de Málaga hacia Almería, febrero de 1937

 


La masacre de la carretera Málaga-Almería (febrero 1937)

Esta entrada está dedicado a mi abuela Lola (sí, la de las croquetas) porque ella siendo una niña vivió estos dramáticos sucesos que a día de hoy todavía recuerda… y a todos los que murieron y sobrevivieron a la carretera de Málaga-Almería…

Entre el 6 y 8 de febrero de 1937, se produjo en Málaga la «Desbandá», entre 100.000 y 150.000 personas salieron con lo puesto, a pie en su mayoría, y en burro o vehículo los más afortunados, dirección Almería. Fueron los protagonistas del mayor éxodo de la Guerra Civil.

Pero, ¿qué provoca que una gran parte de la población de una ciudad recoja lo que pueda y se lance a pie a una aventura tan incierta como peligrosa? Es algo que siempre me he preguntado. Por eso he estado investigando un poco y sólo hay una respuesta, el instinto de supervivencia, pero sobre todo elPÁNICO COLECTIVO.

Los antecedentes son los de siempre, comunes a todos los sucesos de la Guerra Civil. Tras el golpe de estado del 18 de julio de 1936, en Andalucía, sólo Almería, Jaén y Málaga siguieron leales al Gobierno legítimo de la República.