(Un diputado socialista y Sumar grita a un Guardia Civil: "No sois profesión de riesgo". (IA)
Sí,
varios medios han informado de que PSOE y Sumar han prorrogado por 71ª
vez el plazo de enmiendas de una proposición de ley impulsada por el PP
para reconocer a la Guardia Civil y a la Policía Nacional como “profesión de riesgo”.
La
iniciativa fue aprobada en el Senado en 2024 y busca, entre otras
cosas, facilitar coeficientes reductores para la jubilación anticipada,
similares a los que ya tienen cuerpos como la Ertzaintza o los Mossos
d’Esquadra.
La cifra de “71
veces” hace referencia a las sucesivas ampliaciones del plazo
parlamentario en la Mesa del Congreso, donde PSOE y Sumar tienen
mayoría. Los partidos del Gobierno argumentan que el asunto sigue en
negociación técnica con Interior y asociaciones policiales, mientras que
PP y asociaciones de guardias civiles denuncian un bloqueo político.
(Las chekas o checas republicanas eran centros de detención y tortura y asesiandos) IA
Durante
la Guerra Civil Española (1936-1939), la ciudad de Alicante, situada en
la retaguardia republicana, albergó una serie de centros de detención
conocidos como 8 checas, controlados por diferentes partidos y sindicatos del Frente Popular.
Aunque
el término "8 checas" se cita a menudo en estudios locales,
investigaciones mencionan una red más amplia de comités revolucionarios.
Principales Checas en Alicante
Según fuentes históricas, destacan:
Monasterio de la Santa Faz:
Una de las más destacadas, donde se encontraron cadáveres en sus
criptas y patios. El lugar también fue utilizado como fábrica de
aviones.
Chalet Herrero: Identificado como uno de los centros de detención.
Clínica Ollvaer: Otro edificio convertido en checa.
Convento de la Sangre: Utilizado como centro de represión.
Checas de la CNT-FAI: Los sindicatos anarquistas gestionaban sus propios centros.
Casino de Alicante: Utilizado por organizaciones del Frente Popular.
Iglesia Convento de las Esclavas: Transformada también en lugar de detención.
Contexto de las Checas alicantinas
Función:
Eran cárceles privadas donde se detenía, interrogaba y torturaba a
personas consideradas "enemigas" (afiliados de partidos de derechas,
clérigos, monjas, etc.).
Represión:
La represión fue intensa en los primeros meses. Un estudio local cita
135 asesinatos en la zona entre agosto de 1936 y abril de 1937,
vinculando 22 de ellos específicamente a la checa de la Santa Faz.
Desmantelamiento:
Muchas de estas checas fueron desmanteladas o integradas bajo control
militar (Servicio de Información Militar - SIM) hacia mediados de 1937.
Final de la guerra: Los responsables de estos centros huyeron en el buque británico Stanbrook desde el puerto de Alicante hacia Orán al final del conflicto.
Durante la Guerra Civil Española, la ciudad de Alicante permaneció bajo control de la zona republicana y se convirtió en un importante núcleo político, militar y portuario de la retaguardia. En este contexto de guerra, violencia revolucionaria y descomposición parcial de las estructuras estatales tradicionales, surgieron diversos centros de detención clandestinos o semiclandestinos conocidos popularmente como “checas”, término tomado de la policía política soviética, la Cheká.
Estas checas fueron establecidas y controladas por distintos partidos, sindicatos y organizaciones vinculadas al Frente Popular, especialmente sectores anarquistas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y la Federación Anarquista Ibérica (FAI), así como grupos socialistas, comunistas y republicanos. Su función principal consistía en la detención, interrogatorio y vigilancia de personas consideradas sospechosas de simpatizar con el bando sublevado, de derechas y falangistas, con organizaciones conservadoras, religiosas o simplemente calificadas como “enemigos de la República”. Se utilizaron para hacer sacar y paseo cuando había bombardeos fascistas en la ciudad.
En Alicante, como en otras ciudades republicanas, las 8 checas actuaron al margen de la legalidad judicial ordinaria. Muchas se instalaron en edificios incautados, sedes sindicales, conventos requisados o viviendas particulares adaptadas como centros de reclusión. Entre los detenidos figuraban militares desafectos, falangistas, sacerdotes, empresarios, propietarios rurales y ciudadanos denunciados por motivos políticos o personales. Paseos y sacas en Alicante durante la Guerra Civil (Información por Gerardo Muñoz)
La existencia de estas checas estuvo ligada al clima de extrema polarización y violencia que caracterizó los primeros meses de la guerra. Tras el fracaso parcial del golpe militar de julio de 1936, el poder efectivo quedó fragmentado en numerosos lugares de la zona republicana, donde milicias armadas y comités revolucionarios asumieron funciones policiales y represivas. En consecuencia, proliferaron las detenciones arbitrarias, los interrogatorios coercitivos y, en algunos casos, las ejecuciones extrajudiciales conocidas como “paseos”.
Con el avance de la guerra, el gobierno republicano intentó recuperar el control institucional y limitar la actuación autónoma de las milicias y checas, integrando muchas funciones represivas en organismos oficiales de seguridad y tribunales populares. Sin embargo, la memoria de estos centros quedó profundamente marcada en la historia local y nacional como símbolo de la violencia política en la retaguardia republicana.
Alicante tuvo además una relevancia especial en el final de la guerra, ya que fue uno de los últimos puertos republicanos activos antes de la victoria franquista en 1939. Miles de refugiados intentaron huir desde el puerto alicantino, mientras la ciudad sufría bombardeos y una creciente crisis humanitaria. Tras la entrada de las tropas franquistas, se inició una dura represión contra antiguos militantes republicanos y personas vinculadas a las organizaciones que habían controlado la retaguardia durante la contienda.
Estas
detenciones se llevaron a cabo por militares, pero también por miembros
de organizaciones paramilitares de derechas, como falangistas o
requetés.
Algunos de estos detenidos no llegaron
siquiera a entrar en un presidio y mucho menos juzgados, ya que fueron
asesinados clandestinamente, tras ser trasladados a las afueras de las
poblaciones en lo que se dio en llamar «paseos». Otros fueron sacados de
las cárceles donde habían sido encerrados y ejecutados ilegalmente.
Todavía
hoy en día se desconoce dónde fueron enterradas muchas de aquellas
víctimas de ejecuciones ilegales durante los primeros meses de la guerra
civil, en la retaguardia rebelde. El caso más conocido es el del famoso
poeta Federico García Lorca.
También en la
retaguardia republicana se cometieron por aquellas fechas «paseos» y
sacas de derechistas que fueron arrestados ilegalmente por milicianos o
que se encontraban encarcelados. Pero, a diferencia de las víctimas
leales a la República, estas otras habidas en la retaguardia
frentepopulista terminaron siendo casi todas ellas identificadas y
honradas con sepulturas apropiadas. Privilegio de los vencedores.
En Alicante
Tras
fracasar la rebelión militar en la ciudad de Alicante, se produjo
durante los días siguientes el arresto de todas aquellas personas que
habían participado en la sublevación o que se habían manifestado
simpatizantes de la misma. Algunos de ellos ya se encontraban en la
cárcel previamente, como la plana mayor alicantina de la Falange y su
fundador, José Antonio Primo de Rivera.
El 1 de
septiembre se constituyó en la ciudad el Tribunal Popular, con
jurisdicción sobre toda la provincia, compuesto por 14 miembros de las
organizaciones del Frente Popular y presidido por dos jueces y el
exfiscal de la Audiencia Vidal Gil Tirado.
Desde
el 6 de septiembre hasta final de año, el Tribunal Popular pronunció 125
sentencias de muerte, según Francisco Moreno Sáez, siendo los reos
fusilados. Uno de ellos fue Primo de Rivera, ejecutado el 20 de
noviembre.
Nueve días después de la muerte del
fundador de la Falange, se produjo la única saca que hubo en la ciudad.
Medio centenar de falangistas que se hallaban encerrados en la cárcel y
el reformatorio de adultos, fueron sacados por milicianos y fusilados en
el cementerio.
No fue el único acto violento e
incontrolado que se produjo en Alicante por aquellas fechas. Durante el
mes y medio anterior a la constitución del Tribunal Popular también se
llevaron a cabo arrestos ilegales y siniestros «paseos» de personas
sospechosas de colaborar o simpatizar con los golpistas o de ideología
derechista.
Estas ejecuciones ilegales, según
Moreno, «fueron denunciadas desde las propias páginas de la prensa. Unas
veces por el propio Gobernador Civil, que amenazaba en un bando el 28
de julio con "la ejecución inmediata de la máxima pena", a quienes
realizaran actos "contra la vida o la propiedad ajena"; otras, eran
organizaciones, como la CNT alicantina, repudiando tales actos y
rechazando de plano la implicación de la organización en registros y
detenciones irregulares "que sólo merecen el calificativo de
monstruosos"». Sin embargo, lo cierto es que muchos de estos asesinatos
fueron cometidos por milicianos, algunos de ellos cenetistas.
Informes
En
abril y agosto de 1939, a petición del primer alcalde franquista,
Ambrosio Luciáñez Riesco, el conserje-administrador del cementerio
alicantino elaboró sendos informes en los que relacionó las víctimas de
fusilamientos y asesinatos durante la guerra civil, cuyos cadáveres
habían sido enterrados en dicho camposanto. Algunos no habían sido
identificados todavía y muchos estaban siendo exhumados para ser
trasladados a sus poblaciones de origen.
Según
estos informes, conservados en el Archivo Municipal, entre el 12 de
septiembre de 1936 y el 1 de julio de 1938, fueron inhumados 123
hombres, que habían sido fusilados en el Parque-Escuela frente al
Cuartel (42), detrás de las tapias del cementerio (14), en el Campo de
Tiro de Font-Calent (10), en la Prisión Provincial (5) o dentro del
cementerio (52).
El número de asesinados desde el
11 de agosto de 1936 al 5 de abril de 1937 ascendía a 135 (62 en
carreteras, 50 en el cementerio, 22 en la checa de la Santa Faz y 1 en
el Mercado). Entre ellos había dos mujeres: María Rosa Serra Cruañes,
asesinada en una carretera el 5 de abril de 1937 junto con otra persona,
y Delfina Oloriz Mombiela, natural de Zaragoza, linchada en el Mercado
el 27 de noviembre de 1937. De esta última no hay más constancia
documental, ni siquiera en la prensa de la época, lo que resulta
extraño, ya que, a pesar de estar en guerra y formar por tanto la
violencia parte de la vida cotidiana, un suceso tan insólito como un
linchamiento en el mercado tendría que haber sido recogido como noticia,
aunque fuese en un suelto. De María Rosa Serra sabemos, gracias a
Glicerio Sánchez Recio, que fue detenida y asesinada junto con su
marido, Antoliano Pérez Prats, el 19 de marzo de 1937 (y no el 5 de
abril, como dice el informe del conserje del cementerio) en la playa
ilicitana de La Marina, por unos agentes de vigilancia. Ambos eran
maestros nacionales y residían en Santa Pola.
El
total de derechistas represaliados en Alicante, según dichos informes,
fueron 258. De ellos, según cálculos de Francisco Moreno y Miguel Ors,
solo 55 eran vecinos de Alicante.
Noticias de familiares
El
9 de agosto de 1939 el gobernador civil ordenó a los alcaldes de la
provincia que recabaran toda la información posible sobre las víctimas
derechistas. El alcalde alicantino publicó un anuncio en la prensa y,
como consecuencia de ello, durante los días siguientes se recibieron en
el Ayuntamiento numerosos escritos en los que se daba noticia de los
fallecidos o desaparecidos.
Desaparecidos solo
había dos: Francisco Vogel, de 31 años, natural de Lucerna (Suiza) pero
domiciliado en la ciudad, empleado de una casa exportadora de vinos, que
según su viuda fue detenido el 5 de noviembre de 1936 junto con un
alemán que le acompañaba en la Explanada, cerca de las oficinas de Air
France, «por miembros de la CNT y FAI y llevados al cuartel de ellos
(convento de las monjas)»; y el oculista José María Ruiz Olmos, detenido
por milicianos en la clínica donde trabajaba el 23 de noviembre de
1936, sin que se le hubiera vuelto a ver, «dándose como seguro que le
asesinaron. Según las últimas gestiones practicadas parece ser que el
cadaver fué arrojado al mar», escribió su hermano.
Los
demás se sabía dónde habían sido enterrados, como el presbítero José
Cerdá Pastor, de 54 años, asesinado el 19 de agosto de 1936 en la
carretera de Madrid, en el término de Monforte; o Federico Picó Giner,
cura de la parroquia de San Francisco, de 54 años, llevado por
milicianos el 28 de septiembre de 1936 a «un centro que había en la
misma calle de Gerona esquina á la de Castaños», de donde lo sacaron al
día siguiente para asesinarlo «en la Carretera de San Vicente junto al
último cruce del tranvía antes de llegar al pueblo»; o José María Gómez
Guillén, detenido el 26 de septiembre de 1936 y conducido por milicianos
«a la Checa que tenía instalada la CNT en el Convento de las Monjas de
la Sangre», siendo hallado su cadáver dos días después «en las
proximidades de la Venta de la Guapa (Carretera de Ocaña)»; o Rafael
Flaquer Martín, teniente coronel de Infantería y delegado gubernativo en
Alicante durante la dictadura de Primo de Rivera, asesinado el 7 de
noviembre de 1936 en un barranco próximo a la Albufereta?
Respeto por las tumbas de las víctimas (de un bando)
El
4 de abril de 1940, el ministro de la Gobernación ordenó a los
Ayuntamientos que adoptasen «medidas oportunas que garanticen el respeto
a los lugares donde yacen enterrados las víctimas de la revolución
marxista (?), a fin de que no quede sepultura alguna aislada en estado
de abandono».
El 1 de mayo siguiente, el alcalde
informó al gobernador civil de que «todos los cadáveres y restos
inhumados en diversos lugares se trasladaron ya al Cementerio Municipal
de Nuestra Sra. del Remedio y en él ocupan diferentes sepulturas. En
estado de abandono, olvido o descuido no hay ninguno, que se sepa».
Un joven Francisco Franco, en sus tiempos al servicio de la Legión en una imagen de 1920Afp
El cambio de denominación de la Bandera Comandante Franco del Tercio Gran Capitán 1º de la Legión de la Comandancia General de Melilla por la Bandera Comandante España levantó –en enero de 2023– no poca polvareda en ámbitos del propio Tercio, un rechazo que alcanzó además a la Fundación Nacional Francisco Franco (FNFF) por razones obvias.
En ambos casos se ha llegado hasta la Audiencia
Nacional. La FNFF perdió su recurso ante la Sala de lo
Contencioso-Administrativo. Pero si la Fundación Franco instaba a
mantener la designación original por entender que el Ministerio de
Defensa había actuado de forma sectaria por «exclusivas razones ideológicas», los veteranos legionarios sumaban otros argumentos. El fundamental, aparte el hecho de que el nombre de la unidad proviene de que Franco fue su primer jefe, de 1920 a 1922,
«se puso en 1992, en plena democracia (como reconoce Defensa en la
desestimación del recurso de reposición) bajo un Gobierno del PSOE, el
partido que gobierna en España», por lo que «es perfectamente compatible con la Constitución de 1978 y con la Ley de Memoria Democrática».
Condecoraciones de Francia
Asimismo que «el Comandante Franco sigue manteniendo las máximas condecoraciones de la República de Francia, La Legión de Honor francesa, en sus categorías de Oficial y de Comandante, y además lo hace por resolución judicial, ante una demanda que fue interpuesta por el hijo de un represaliado».
Pero, sobre todo, incidía el escrito de demanda, en «su ilegal cambio por no ser un supuesto típico contemplado en el artículo 35 de la Ley de Memoria y/o por haberse prescindido total y absolutamente del procedimiento legalmente establecido».
Ahora,
otro fallo de la Audiencia Nacional, al que ha tenido acceso LA RAZÓN,
ha desestimado igualmente los planteamientos de la Plataforma Patriótica
Millán Astray.
En el escrito del que es ponente
Eduardo Hinojosa, el abogado del Estado insiste en objetar la falta de
legitimación activa de la entidad recurrente, porque «en ningún momento se indica el perjuicio o beneficio que aquella obtendría de la anulación de la resolución recurrida, presupuesto necesario para ello de acuerdo con la tesis sostenida por el Tribunal Constitucional», y también por el Supremo.
No
le basta al magistrado que la Plataforma apele al contenido de sus
estatutos: perseguir la defensa de la «... Verdad Histórica y la Memoria
Histórica de la Legión Española, obra y legado del Fundador de la
Legión, General Don José Millán Astray, en donde tiene un sito estelar
la figura del Comandante Franco, como no podía ser de otra manera, por ser el Cofundador de La Legión y su Lugarteniente en la Creación de la Legión
(...) y por haber participado ambos en la Salvación de Melilla en el
año 1921 y en todos los eventos militares que afectaron a La Legión en
el período 1920-1922 (durante el que el Comandante Franco fue el Jefe de
la I Bandera de La Legión)...».
Respecto a la ausencia
de los cauces legales establecidos que denunciaba la entidad legionaria
por parte de Defensa, el fallo considera que no ha lugar, porque
«ninguna transcendencia podría tener sobre la legalidad de la resolución
impugnada si, como se ha visto, la actora carece de legitimación para intervenir en el procedimiento administrativo».
En
cuanto al ámbito temporal en que se enmarca el Franco legionario, el
fallo apunta que «no podemos pasar por alto que la persona que lideró el
alzamiento en 1936 y el posterior régimen político supone un símbolo de
esas fases de la historia de España en la totalidad de su persona y
personalidad, de tal suerte que no cabe excluir sus vicisitudes
militares previas al 18 de julio de 1936 pues también esas vivencias y méritos militares previos le colocaron en la situación y la experiencia necesaria que le permitieron a la postre su liderazgo en el conflicto civil...» que vino a continuación.
Y
en cuanto al «mantenimiento por organismos o instituciones de la
República francesa de unas u otras condecoraciones otorgadas en su
momento en favor de Francisco Franco» es una «circunstancia que, como es
evidente, no puede incidir sobre la aplicación en España de su derecho público, como ahora se trata».
Un fallo «poco valiente» y «político»
La
Plataforma Millán Astray considera que se trata de una sentencia
«notoriamente injusta» porque les «niega legitimidad para impugnar una
cuestión relacionada con el nombre de una unidad de la Legión». Fuentes
de la entidad lamentan que «se pide a los legionarios dar su vida por
España, pero es bueno tomar nota de que el Estado desprecia lo que
opinan cuando están retirados». «Esta justicia es poco valiente a la
hora de aplicar el Estado de Derecho no en lo que respecta a la figura
del Franco político sino en el militar, lo que hace es seguir la estela
del poder político, no es una justicia independiente», deplora la
Plataforma, para quien su demanda contenía «argumentos de peso» que han
sido pasados por alto.
Héroes de la Guerra del Rif
El Héroe de Nador, relato anónimo de la Guerra del Rif
El Gobierno no esperará a que se apruebe la ley de información clasificada para sacar a la luz los documentos secretos del 23-F. Se lo pidió el escritor Javier Cercas a Pedro Sánchez durante
un reciente coloquio en el Congreso, sumándose a una demanda histórica
de partidos como el PNV, y el Gobierno dará el paso este martes. Los
documentos relacionados con el golpe de Estado del 23-F serán desclasificados.
La decisión se aprobará en el Consejo de Ministros
de este martes y se hará efectiva el miércoles 25 con su publicación en
el BOE, coincidiendo con el 45 aniversario del intento de golpe de
Estado. Así desde ese miércoles, los documentos estarán a disposición de
todas las personas interesadas en la página web oficial de Moncloa (https://www.lamoncloa.gob.es/).
El presidente Pedro Sánchez confirmó la noticia en un mensaje en sus redes sociales, en el que señaló que "la memoria no puede estar bajo llave".
Por ello, continua el mensaje, "mañana desclasificaremos los documentos
del 23-F para saldar una deuda histórica con la ciudadanía". Los
nacionalistas vascos han reaccionado de forma inmediata para demandar
que se vaya más allá. "Hay que seguir y desclasificar también los
documentos sobre el caso Zabalza o los sucesos del 3 de marzo en
Gasteiz. Y a partir de ahí, todos los demás. Hagamos memoria de verdad.
Con todo", reclamaba su portavoz en el Congreso, Maribel Vaquero.
Desde el Ejecutivo señalan que la ministra portavoz, Elma Saiz,
será la que ofrezca mañana toda la información al respecto de esta
decisión en la rueda de prensa habitual posterior a la reunión del
Ejecutivo. Una iniciativa tomada porque, según Sánchez, "las democracias deben conocer su pasado para construir un futuro más libre". "Gracias a quienes abristeis camino", concluye el mensaje en redes del presidente.
En
el 45 aniversario de la asonada golpista, aún había una parte
significativa de la documentación oficial sobre los hechos todavía
clasificada, algo que se amparaba en la Ley 9/1968 de Secretos Oficiales, una norma preconstitucional aprobada durante el franquismo.
El proyecto que está en tramitación parlamentaria pretende dejar en manos del Gobierno la decisión de prorrogar o no el plazo de 45 años que establece para la desclasificación automática de
los documentos considerados de “alto secreto”, los de máxima
protección. Si se alegan motivos de defensa o seguridad nacional,
se podrá extender su clasificación durante quince años más. Una decisión
que recaerá en el Consejo de Ministros.
Las diferentes categorías de secretos oficiales, que se homologan a los establecidos por los países de la UE y la OTAN (alto secreto, secreto, confidencial y restringido),
serán determinadas por diferentes órganos. En el caso del alto secreto y
el secreto solo podrá determinarlas el Consejo de Ministros. La norma
establece así quién o quienes tendrán la competencia para clasificar y
desclasificar la información, siendo exclusiva del Gobierno a propuesta
del jefe del Ejecutivo o de los ministros, las de mayor protección. Solo
excepcionalmente, por ley, se podrá establecer algún documento como de
alto secreto.
Para el “alto secreto” se estipula
la desclasificación automática transcurridos 45 años, que solo se podrán
prorrogar una vez y de forma motivada por 15 años más. La información
clasificada como “secreto” se desclasificará pasados 35 años y solo será
prorrogable diez años más, también de forma excepcional y motivada. En
la categoría de “confidencial” se establece un plazo de desclasificación automática de entre siete y nueve años no prorrogables. Y,
por último, la información clasificada como “restringido” se
desclasificará en un plazo de cuatro y cinco años, que tampoco se podrán
prorrogar.
La denominada ley de Información Clasificada busca “dotar al ordenamiento jurídico español de un régimen actualizado y
acorde a los estándares internacionales en la materia”. En su parte
expositiva justifica, según se recogió en el anteproyecto, que el
“acceso a la información pública y buen gobierno, exigen acometer una
actualización del régimen jurídico de la información clasificada”. Su
finalidad, según se añade, “es adecuar el ordenamiento jurídico español a
las necesidades actuales y adaptarlo a los estándares
internacionales en materia de información clasificada, dentro del marco
previsto en el artículo 105.b) de la Constitución Española, según el
cual la ley regulará el acceso de los ciudadanos a los archivos y
registros administrativos, ‘salvo en lo que afecte a la seguridad y
defensa del Estado, la averiguación de los delitos y la intimidad de las
personas’”.
Ramón Fernández con 3 años en el patio del cuartel de la Guardia Civil de Almódovar (Ciudad Real) un día de 12-10-1950) de la Patrona de la Virgen del Pilar. Soy el niño del centro con peto negro y pelo en flequeillo.
Mis padres están detrás: Encima de mi padre hay un hombre con escoba, y mi madre con blusa grande blanca, era años muy felices. En la esquina izquierda está está mi tío Adriano López (sonriendo), era de Torrox pero estaba de encargado en una minas de Puertollano, y había venido a visitarnos.
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Cuando nosotros vivimos en Almodóvar del Campo sobre 1950 la población era de más de 14.000 habitantes. Tenía la Guardia Civil, una compañía de Caballería, Su término municipal es uno de los mas grandes de extensión con mas de 1.200 km cuadrados, en el Valle del Alcudia.
Manuel Azaña forma parte del primer gobierno republicano
y tiene claro cuál es la cartera ministerial que desea para ahí
desarrollar la política en la que se consideraba perfectamente
preparado.
Partía de unos conocimientos previos del mundo militar. Azaña
partía de que el ejército le parecía un sector de la sociedad
particularmente necesitada de una transformación profunda y amplia.
Ortega y Gasset que era parco en elogios y que no simpatizaba con Azaña dice que “hizo una gestión maravillosa, increíble, fabulosa y legendaria”
Conocía el ejército francés al que había estudiado y
se había dado cuenta como fue la reforma del ejército francés que como
en el caso español se encontraba hipertrofiado. Su reforma intentaba
hacer un ejército más eficiente y que no fuera una carga para la
sociedad española y que pudiera convivir en libertad.
Azaña.
Manuel Azaña
tenía claro pues qué hacer con el ejército y tuvo fuerza para
enfrentarse a una reforma tan dura como se le preveía por la resistencia
que se iba a encontrar dentro del ejército pues suponía pasar a la
reserva a gran número de oficiales y generales.
Azaña entiende perfectamente la oportunidad que se plantea con el
cambio de régimen y creía que era el momento oportuno para hacerlo pues
los anteriores intentos siempre habían acabado con la dimisión de quien
lo había intentado.
José Ortega y Gasset que era parco en elogios y que no simpatizaba con Azaña dice que “hizo una gestión maravillosa, increíble, fabulosa y legendaria”.
Las primeras medidas que tomó Azaña consistieron en conseguir que el
ejército aceptara perder su grandeza y hacer un ejército más ajustado a
la realidad española con un número de tropas más proporcionado y sobre
todo en el exceso que tenía el ejército respecto a su oficialidad.
La ley fundamental de esta reforma militar fue la Ley de Retiro de la oficialidad
Se eliminaron los cargos de capitán general, teniente general y
gobernadores militares y se redujo casi a la mitad el número de unidades
que en algunos casos no eran más una apariencia que una realidad.
La ley fundamental de esta reforma militar fue la Ley de Retiro de la oficialidad,
por la que ésta daba treinta días a los oficiales a elegir entre el
retiro con el sueldo íntegro o la permanencia en el ejército, pero para
ello debían mostrar su adhesión al régimen republicano.
Se acogieron al retiro voluntario unos 7.000 oficiales que
pertenecían a las armas de infantería, caballería y artillería. También
se redujo el número de generales a la mitad.
Esta medida fue considerada muy drástica porque podía acceder a ella
cualquier oficial y no se producía una selección de los mejores
oficiales. Este planteamiento fue elogiado de forma unánime desde la
prensa e incluso desde el ámbito militar.
Al mismo tiempo se produjo una revisión de todos los ascensos
producidos con anterioridad. Como consecuencia de esto casi la mitad de
los ascensos producidos en etapas anteriores fueron rechazados. Esto
provocó que hubiera generales y oficiales que retrocedieron dos niveles.
Gabinete del gobierno de Azaña, fotografiado en 1936.
Esto fue mal visto por muchos oficiales y generales, pero supuso el
dominio del poder civil sobre el militar, cosa que no se había dado
anteriormente en la vida política española.
Otras medidas iban encaminadas a someter el poder militar al civil por ello se hace desaparecer los Tribunales por Honor. De esta forma pudieron regresar al ejército todos los expulsados.
Se suprime el Consejo Supremo de Justicia Militar, a cambio se dedicó una Sala del Tribunal Supremo a hacer esas funciones. Se anuló la Ley de Jurisdicciones y se planteó un Consorcio de industrias militares.
Suprimió la Academia Militar y a cambio todo oficial
debía cursar un año en universidades. Esta medida recibió un gran
rechazo. El sistema de ascensos no se haría mediante méritos de guerra,
lo que levantó muchas protestas fundamentalmente de los militares
africanistas.
Emilio Mola decía “de esta manera los que no van a la guerra o los
que yendo ocupan un lugar donde no silban las balas, están de
enhorabuena”.
Debemos recordar que a Emilio Mola se le propuso que abandonara el ejército y que el general Domingo Batet le defendió para que siguiera como militar, cosa que se consiguió. Hay que recordar que Emilio Mola le dio su palabra de honor de que no estaba con los futuros rebeldes y lo hizo el día diecisiete de julio en el monasterio de Irache en Navarra. Sin embargo, un día después, el 18 de julio del año 1936, encabezaba la sublevación contra la Republica.
Viene bien recordar la orden que dio el 19 de julio de 1936 “Hay
que sembrar el terror..., hay que dejar sensación de dominio eliminando
sin escrúpulos ni vacilación a todos los que no piensen como nosotros”.
El servicio militar tendría una duración proporcionada a la
preparación del recluta, esto venía a favorecer a las clases pudientes e
incluso se mantuvo el sistema de cuotas.
Azaña decía que había sido el primer gobernante que había reducido el
gasto militar e incluso los efectivos del ejército y lo había
conseguido en muy poco tiempo.
Consideraba imprescindible que el poder militar se sometiera al poder civil y decía “Se
puede gobernar y se gobierna sin consultar a los generales y sin hacer
plebiscitos entre los oficiales de las armas, cosa nunca vista desde
Fernando VII”.
Esta reforma militar hecha por Manuel Azaña es respetada cuando llega
al poder la derecha de Gil Robles que apenas hizo rectificaciones, lo
que nos viene a confirmar que el balance general de dicha ley militar
tuvo un juicio político en todos los ámbitos.
Manuel Azaña (acompañado de Juan Negrín y del general Miaja)
pasa revista a las tropas acuarteladas en Alcalá de Henares, en
noviembre de 1937.
Manuel Azaña
era consciente de lo poco que había conseguido hacer en el ejército con
su reforma. Las deficiencias materiales que tenía el ejército no
pudieron ser resueltas, pues no había cañones, ni fusiles, ni munición y
que la aviación era un cuerpo militar casi inexistente.
Emilio Mola cuando se refiere el ejército lo define como “francamente angustioso”. Cuando estalla la guerra civil ambos mandos deben recurrir a países extranjeros para conseguir armas para poder combatir.
La derecha española habla de la reforma del ejército como de su
trituración y este término era utilizado como propaganda política
La derecha española habla de la reforma del ejército como de su
trituración y este término era utilizado como propaganda política. Sin
embargo, el propio Emilio Mola alabó la Ley de Retiro y decía:
“Parte de la labor anárquica y de indisciplina que dentro del
Ejército se ha hecho… de haber encumbrado a individuos cuya vida se
desliza sorteando los artículos del Código de Justicia…. Y de la
parcialidad y el favor que han imperado en la elección de ciertos cargos
y destinos”.
Para el escritor Salvador de Madariaga alaba esta reforma militar diciendo “que asistía plena razón a Azaña en su propósito, pero no estuvo tan acertado en cuanto a la manera de realizarlo”.
Podemos decir, que mayoritariamente se valoraba positivamente dicha
reforma militar y este prestigio hizo que Manuel Azaña fuera elegido
presidente de la II República el quince de diciembre del año 1931 y duró
su presidencia hasta el doce de junio del año 1933.
Durante casi dos años Manuel Azaña estuvo al frente de un gobierno de
centro–izquierda formado por republicanos, incluida la Esquerra
catalana y los socialistas. A este periodo se le conoce por su labor
reformista.
Durante casi dos años Manuel Azaña estuvo al frente de un gobierno de centro–izquierda formado por republicanos
Para el historiador norteamericano Gabriel Jackson pocos gobiernos en tan poco espacio temporal plantearon tal nivel de reformas y define este gobierno como “una
oportunidad única para aquellas fuerzas que querían una solución
democrática reformista y laica de los múltiples problemas españoles”.
Manuel Azaña afirmaba que “no
quería la paz de los espíritus y se mostraba encantado de que la
República tenga enemigos, porque la República no aspira a la unanimidad,
humanamente imposible, psicológicamente sería un fastidio,
políticamente sería el estancamiento”.
Para algunos dirigentes de la izquierda republican durante esta etapa
de la II República preferían definirse más como revolucionarios que
como demócratas. Álvaro de Albornoz decía que “no participaba, en modo alguno, de las ideas liberales y democráticas del siglo XIX”.
Para Azaña y los grupos políticos que representaba el objetivo era
hacer desaparecer los privilegios de los sectores sociales hasta
entonces preeminentes, es decir, la nobleza, el clero y el ejército.
José Ortega y Gasset cuando analiza este primer periodo republicano dice “que
resulta inaceptable el albedrío de la autoridades inferiores, la
política de agresión desde las alturas del Ministerio, la incompetente
ligereza en la facultad de decretar u el persiste propósito de ahuyentar
de la República a buena parte de los españoles”.
El fin de la dictadura franquista y de la
represión abrió el camino en España hacia la Transición y la democracia
constitucional, aunque estuvo marcado por abundantes dificultades.
Franco, Juan Carlos y Sofía meses antes de la muerte del dictador.
El 2 de noviembre de 1975, el entonces jefe del Estado en funciones, Juan Carlos de Borbón,
visitó El Aaiún (capital del Sahara Occidental) y prometió a las tropas
españolas que España no abandonaría el territorio ni al pueblo
saharaui. Sin embargo, tras su viaje a la Aaiún, viajó a Washington,
donde recibió instrucciones del secretario de Defensa estadounidense,
Henry Kissinger para la descolonización...
(Portada: Un pastor actual lee un libro de Miguel Hernández. IA de Palmeral)
Ahora en 2025, y veinte años después de la primera edición artesanal de 2005 de "Doce artículos hernandianos y uno más" se reimprime una edición para Amazon, ya que el anterior estaba agotado. Contiene 124 paginas. Se venderá en e:book y en papel.
El índice es el siguiente:
INDICE DE
ARTÍCULOS
Nota
preliminar…………………………………………… 7
1.-
Miguel Hernández (Infancia y Juventud).......................... 9
1.1. Componentes de la
tertulia de la Tahona
2.- Los decisivos viajes de
Miguel a Madrid.........................19
3.- Una octava real lleva 71
años equivocada......................27
4.- Miliciano en la guerra
civil española.............................. 31
5.- El expediente Militar de Manuel
Manresa Pamies..........41
6.- La amistada entre Pablo de
la Torriente y Miguel..........47
7.- El viaje de Miguel Hernández
a Rusia..............................57
8.- La relación entre Miguel Hernández Juan
Gil-Albert.....65
9.- El rayo
inagotable............................................................. 69
10.- La vidaamorosa de Miguel Hernández...........................75
11.- Ramón Sijé, una
aproximación..........................................83
12.- Proceso y muerte de un
poeta............................................93
12+1.-
Charlas y trabajos hernandianos................................99
Anexo…………………………………………………………...105
Notas……………………………………………………………111
NOTAS
PRELIMINARES
Recojo en libro unacolección de mis artículos monográficospublicados en 2025 en distintos medios de
comunicación: Orihueladigital, El Eco Hernandiano, Información, Perito
(Literario-Artístico) y El «iaio» de Orihuela, a los que quiero
agradecer desde aquí su interés en mis trabajos, y, ahora revisados gracias
alas Actas del II Congreso
Internacional «Presente y Futuro de Miguel Hernández» (2003) y Actas de los
homenajes a Miguel en la Universidad de Toulouse-Le Mirail y en la Universidad
de la Sorbonne Nouvelle-París(1992), y biografías recientemente publicadas.
Llegado a este punto de estudios y ensayos se hacía necesaria una recopilación
con el que pretendo cerrar un ciclo de investigaciones hernandianas, yademás, tener el pretexto para ir perfilando
una personalidad, carácter, instintos peculiares del hombre y del poeta
comprometido con sus ideas que fue el poeta oriolano Miguel Hernández Gilabert.
Era preciso profundizar en el
hombre más que en los falsos mitos creados a su alrededor de poeta cabrero,
pobre y autodidacto o «poeta de la revolución», errores aparecidos en algunos
biografías o ensayos partidistas o poco rigurosos, como la reciente y tópica
introducción de David Monteira Arias enEl País/Clásicos Españoles para Cancionero
y romancero de ausencias, (2005), que nada nuevo aporta a las
investigaciones hernandianas y mantiene el ideal del poeta pastor autodidacto.
Publicación tendenciosa en mantener el mito cabrero-poeta.Se ha desveladocómo fue Miguel utilizado como icono por la
propaganda republicana de la época, tomado como modelo de poeta inspirado por
las Musasqueescribía poemas y teatro de guerra
comprometido por inspiración. Fue comisario cultural no político gracias a la
mediación del cubano Pablo de la Torriente Brau y no de la mano de Emilio
Prados, aunque nadie puede negarle su lealtad a la II República y su filiación
al Partido Comunista.
Su padre no era un hombre pobre
pastor, sino ganadero, que se codeaba con la gente importante de Orihuela, y
vestía de traje y asistía a las reuniones del Casino, importante tratante de
ganado, que compró una casa, la de calle Arriba, envidiada en su época, que se
enemistó con su hijo porque éste se negó a trabajar en el negocio
familiar,enfado hasta el punto de no
acudir a su entierro. Eutimio Martín escribió un interesante artículo «El mito
de la pobreza familiar» en «El Maquinista de la Generación», nº 5 y 6 de diciembre
(Málaga 2002). Recientemente, aporta nueva visión Manuel Ramón Vera Abadía «La
pobreza de M.H: ¿Una tópica realidad o un mito? Actas II Congreso
Internacional.
La vida de Miguel fue sin
duda una tragedia verdadera, ya clásica,un niño maltratado no más que otros niños de la misma época que no se
conformó con su destino humilde y previsible, para lograr ser reconocido en el
mundo de las letras. Esposo y padre desafortunado. Poeta olvidado y vetado
durante la época franquista, salvo algunos arriesgados investigadores que le
despertaron de la censura como Juan Guerrero Zamora, Vicente Ramos, Vicente
Aleixandre o Rafael Alberti... Por ello creo que, desde el abanico deestos artículos monográficos anotados y
puestos al día, nos acercarán a una visión más objetiva de su infancia y
adolescencia, amistades madrileñas, miliciano, amores, viajes a Rusia, obras,
proceso y muerte por abandono de sus carceleros,desde una crítica objetiva y actual, honesta
y sin indulgencias, sin paños calientes, desde el punto de vista de una
realidad social en el contexto histórico de la II República y el holocausto de
laguerra civil española.
También quiere aportar a este
trabajo algunas ilustraciones, unas ya publicadas y otras inéditas, en la
ideaque he venido reiterando hasta
ahora en mis libros, aportar nuevos puntos de vista y valoraciones, porque las
ilustraciones son siempre caminos sugerentes para documentar y ahondar en la
exégesis más libre y subjetiva de lo que percibimos y sentimos. Quiero
aprovechar esta nota preliminar para mostrar mi agradecimiento a Gaspar Peral
Baeza por su incondicional ayuda. Para esta versión on-line se han actualizado con nuevas investigaciones.
Deseo que esta breve recopilación
sólo sea un pequeño estímulo a la investigación hernandiana a las puertas ya
del I Centenario del nacimiento del poeta en 2010.
El Autor RFP
Alicante 2005, reedición de 2025
Nota.- Estos 12+1 artículos fueron publicados en mi libro “Miguel
Hernández, el poeta del pueblo (biografía en 40 artículos)”, editorial ECU,
Alicante 2019