lunes, 29 de abril de 2019

Miguel de Cervantes y Alicante, por Ramón Fernández Palmeral


17.  MIGUEL DE CERVANTES Y ALICANTE

 Miguel de Cervantes desembarcó en el puerto de Denia (Alicante) el 27 de octubre de 1580, liberado y procedente de su cautiverio de Argel. En Denia estuvo cinco días. Luego se fue a Valencia donde estuvo un mes y desde Valencia a Madrid para ver a su familia., que habían pagado el 90 % del rescate de 500 ducados de oro.
 Todavía, muchos alicantinos/as, no han tenido noticias de que  entre finales del año 2004 y el 2005 celebraremos el IV Centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, puesto que  el mágico libro o molino de los libros, salió de la imprenta de Juan de la Cuesta durante los primeros días del año 1605, y la segunda parte salió en 1615, diez años después.  Parece ser que el actual Gobierno de Zapatero está muy interesado en que este IV Centenario sea sonado en el mundo entero, ya lo veremos, le vigilaremos.
   Para que los alicantinos/as no nos quedemos descolgados, me permito recordar que Alicante tiene el honor de haber sido nombrada DOS VECES en El ingenioso hidalgo Don  Quijote de la Mancha.
   No hay constancia documental de que Cervantes visitara o residiera en Alicante cuando fue recaudador, lo más cerca que estuvo, posiblemente, fuera por Ruidera (límite entre Ciudad Real y Albacete).
   Considero necesario hacer una breve introducción, para entender mejor por qué razón Cervantes habló de Alicante, y la razón de ello lo tenía  el comercio de la lana de la oveja merina de Castilla en el siglo XVI. La lana de Cuenca y Toledo salía por los puertos Alicante y Cartagena hacia  Génova y Venecia. 
   La lana que iba para los Países Bajos, principalmente Brujas, Ámsterdam o Inglaterra salía, evidentemente por los puertos del Cantábrico.  El comercio de la lana y el vino eran las  principales riquezas de las dos castillas entre los siglos XIV al XVII, y el mejor negocio lo hacían los países importadores, ya que después de manufactura, nosotros comprábamos el textil.  El puerto de Valencia se había convertido en el centro de la exportación de la seda del Levante, más tarde empezó el comercio de los cítricos y los productos de la huerta como la de  Burriana o la de Orihuela. Tal fue la importancia de Orihuela  que en 1564 el rey Felipe II la separó del episcopado de Cartagena.
  La lana de Aragón salía para Génova por los puertos de Barcelona, la más cara y apreciada era  la llamaban «lana fina de Albarracín» de 19 micrones de espesor, más fina que la de Castilla,  que se cotizaba al doble.
 Examinada esta necesaria aproximación a la economía del siglo XVI, pasamos a  los capítulos 39 al 41 de la I Parte del Quijote donde se cuenta la historia de un cautivo en Argel, autobiográfica ya que el propio Cervantes junto a su hermano menor Rodrigo, cuando regresaba a España desde Nápoles en la galera Sol fueron hechos cautivos por el corsario Arnaute Mamí.  El tiempo narrativo del Cautivo es de 1589, nueve años después de la su liberación de Argel (1580), novela que fue añadida posteriormente al Quijote (cap. 39-41), y que según los comentarios del recordado murciano don Diego de Clemencín: «la historia no tiene enlace con la acción principal del Quijote».
 Pues bien, en el capítulo XXXIX (39), (I. P.) se nombra dos veces Alicante:
A)   ...el uno tomó el viaje de Salamanca, el otro de Sevilla, y yo el de Alicante adonde tuve nuevas que había una nave ginovesa que cargaba allí lana para Génova.

       Unos párrafos más adelante vuelve a nombrarla.
      B). Embarqué en Alicante, llegué con próspero viaje a Génova, fui desde allí a Milán, donde me acomodé de armas y de algunas galas de soldado...

En la novela del Cautivo se cuenta cómo un padre de un lugar de las montañas de León, que tenía tres hijos, repartió su hacienda en cuatro partes: una para él y otra para cada uno de los hijos. Y les aconsejó: Quien quiere valer y ser rico, siga, o la Iglesia, o navegue, ejercitando el arte de la mercadería, o entre a servir a los reyes en sus casas.   Uno de los hijos, es el cautivo, Ruy Pérez de Viedma quien narra la historia en los tres capítulos.
Esta novela tiene semejanzas con otras de Cervantes Los baños de Argel. La protagonista Zoraida, corresponde en realidad con un personaje real Zahara (la más bella de las mujeres), que según los comentarios de Martín de Riquer, se casó con el sultán de Marruecos en 1576, luego se volvió a casar con el Hasán Bajá, y vivió desde 1580 en Constantinopla.     
     La gran sorpresa durante mis recientes investigaciones sobre la obra de Cervantes ha llegado cuando he encontrado otra vez Alicante, es decir, que Cervantes a lo largo de sus obras la nombró tres veces, y no dos. La tercera alusión aparece en Los Trabajos de Persiles y Segismunda, sobra póstuma que se editó en 1617, un año después de la muerte del autor. Es en el Capítulo X del Tercer Libro de Los Trabajos de Persiles..., donde le destapo un auto plagio, porque el «insigne Manco» no tenía la costumbre de repasar sus libros, y es aquí  donde vuelve a repetir la misma historia que ya nos contó en el Cautivo, y es en el siguiente diálogo cuando lo dice: 
 –No[s] cautivamos juntos –respondió el otro cautivo-, porque yo cautivé [fui cautivo]  junto a Alicante, en un navío de lanas que pasaba a Génova...

      Este diálogo es respuesta a las preguntas que un alguacil les hace a unos pícaros cuando son detenidos en la plaza de un pueblo manchego cuando mostraban a la gente un lienzo a modo de auca  de la geografía de Argel. Uno de los alcaldes o alguaciles, quien cobraba la alcabala por compra-venta en el mercado callejero, descubre el fraude por las mentiras que contaban puesto que éste había estado cinco años preso en Argel (como el propio Cervantes). Los dos pícaros confiesan que eran estudiantes de Salamanca que tenían ganas de ver mundo. Pero el alcalde les condena por usurpar la limosna a los verdaderos pobres, con cien azotes y un remo en las galeras...      Seguidamente, en otro diálogo, Cervantes nos dará una lección de jurisprudencia sobre la equidad de la justicia y la desproporción entre el delito y las penas, en boca de  uno de los pícaros, que dirá: Los jueces discretos castigan pero no toman venganza. Conseguirá por su plática que el alcalde se compadezca de ellos, e incluso, los lleva a su casa, y allí, paradójicamente, el alcalde cambia de opinión y se presta a darles una lección sobre Argel: tal, que de aquí en  adelante ninguno le coja en mal latín en cuanto a su fingida historia.
Los dos falsos cautivos-pícaros salieron a la mañana del día siguiente juntos con unos peregrinos, y escribe:
  «Llegaron todos juntos donde un camino se dividía en dos; los cautivos tomaron el de Cartagena y los peregrinos el de Valencia».
 
      Este lugar podía ser muy bien la Roda o Albacete, ciudad, que por cierto no se nombra en El Quijote.          
  La ciudad de  Alicante recordó el III Centenario (1905) con una placa de  mármol blanco del escultor alicantino Vicente Bañuls Aracil que podemos admirar hoy día en la fachada del edifico de su Ayuntamiento, donde vemos un busto de Cervantes.  A mí me gustaría saber qué actos o conmemoraciones se  están preparando o se van a celebrar para el IV Centenario, puesto que los actos ya debieron empezar el día 26 de septiembre del 2004, que como ya he dicho, fue esta la fecha en que se le concedió a Miguel de Cervantes el privilegio real para la publicación de la I Parte del Quijote.  Y sé que otras ciudades como Aranjuez ya ha empezado.
       El 27 de mayo de 1947 la ciudad de Denia (Alicante) celebró un solemne Te Deum en la iglesia parroquial, y le puso el nombre de Cervantes al Paseo del Puerto. De esto hace ya 69 años. Además actualmente se puede observar una escultura, que no sabemos quién es su autor, ni cuando se construyó.
                     
En diciembre de 2005 se impartió un Seminario en la Universidad de Alicante titulada «El Quijote, libro abierto», un actividad organizada por el Vicerrectorado de Extensión Universitaria, para celebrar la primera parte del Quijote, jornadas organizadas por el catedrático Miguel Ángel Lozano Marco, y coordinado por el Dr. D. Jesús Pradells Nadal, y con la participación de las ponencias de los profesores especialistas en la materia como Ana L. Baquero Escudero, José Montero Padilla, José Montero Reguera, Rosa Navarro Durán, Eva María Valero Juan y el propio Miguel Ángel Lozano Marco. Con la publicación de las actas del congreso, por la propia Universidad en 2006 con ISBN: 84-608-0477-1. Publicado en un libro que el Miguel Ángel Lozano, me hizo llegar por correo en fecha 14 de septiembre de 2006. Leí el libro y es justo decir que todas las ponencias son imprescindibles en un estudio profundo del Quijote. 



sábado, 27 de abril de 2019

Los cinco magnificos en batalla lectoral con guante blanco

Estos son los hombre a marcar en el juego de las papelteas, votas a otros partidos minoritarios es dispersar el voto como viento del pueblo, simpre estigo de una intención.


Debates: reservados a los partidos del Parlamento

Reservados a los partidos del Parlamento
La primera parte de la campaña la marcó la discusión por los debates. No estaba claro si iba a haber ni quién iba a participar en ellos. Podemos y Ciudadanos, curiosamente, vuelven a coincidir en este punto, quizá porque como partidos más jóvenes que PP y PSOE siempre se han mostrado más decididos a reformar la ley electoral. Tanto Guijarro como Prendes proponen que la ley determine que tiene que haber «dos debates» obligatorios para que no se repitan escenas como la de esta campaña y para forzar a que el presidente del Gobierno acuda. Para responder a indirectas como esta, ABC intentó sin éxito que el PSOE participara en este reportaje.

Día de reflexión: no pedir el voto, pero y Internet?

Internet y las redes sociales juegan un papel cada vez mayor en las campañas electorales. Los partidos invierten dinero en colocar sus anuncios en Facebook o Twitter e incluso animan a los electores a comunicarse directamente con ellos a través de mensajes de WhatsApp. Por todo ello muchos, como Flores, cuestionan la pertinencia de que haya un día, el previo a las elecciones, en el que esté prohibida cualquier comunicación destinada a recabar votos. «No tiene ningún sentido», clama Flores, quien a continuación pone un ilustrativo ejemplo:«Nadie se metió ayer en un monasterio cartujo para decidir su voto. Los carteles estaban ahí, las redes sociales también, los periódicos y también el cuñado de cada uno».
Menos vehementes son desde los partidos. En Ciudadanos, Prendes recuerda que la obligación del silencio electoral en una jornada como la de ayer «es una figura que no existe» en países de nuestro entorno, pero no considera que sea un aspecto clave a la hora de abrir en canal la normativa. Guijarro, desde Podemos, también le resta importancia a la jornada por la influencia de internet y las redes sociales, pero manifiesta que «contribuye a la salud democrática que la ciudadanía cuente con un tiempo para reflexionar su voto antes del día de las elecciones».

Alternativa difícil: ningún cambio sin consenso

Y con todas estas opiniones sobre la mesa puede parecer que la reforma de la Ley Electoral no tardará en llegar, pero Vera advierte de que «hay que tener tranquilidad a la hora de proceder a reformas así que nos pueden llevar a una situación no suficientemente controlada». Para evitar algo así, Bermúdez de Castro aboga por «mantener el consenso de todos los partidos» si hay reforma, ya que esta normativa «establece las reglas del juego de nuestro sistema democrático, por lo que cualquier cambio debe hacerse por consenso», una idea que suscribe Flores:«No es bueno que haya una Ley Electoral con cada elección». «Quizá sea el mal menor», subraya Vera sobre una ley que, como completa Flores, «todos los partidos quieren cambiar hasta que llegan al Parlamento y entonces, ya beneficiados por ella, deja de interesarles».

viernes, 26 de abril de 2019

Comentario de Pilar Galán García en LETRALIA, del libro: "Mi amo Palmeral y yo".


LIBRO: “MI AMO PALMERAL Y YO”

Nuestro socio de honor y número Ramón Palmeral es autor de la fábula “Mi amo Palmeral y yo” de 120 página, ilustrado por él mismo, con 17 láminas a plumilla, que ha merecido ser destacada por la prestigiosa revista LETRALIA, de escritores hispanos de América, por la lucidez de la crónica realizada por la profesora de literatura castellana Pilar Galán García, ha destacado y comentado con entusiasmo, considerando que este libro es uno de los mejores de su autor, donde:  El mundo animal está lleno de valores, a veces más nobles y sinceros que los que existen en el mundo de los hombres”.
La historia o fábula la cuenta un viejo perro lobo, en primera persona, que fue perro policías antidrogas, a que han jubilado y vive apacible junto sus amos en el bello pueblo la Axarquía malagueña llamado Frigiliana, que fue villa y condado. Hasta que, como efe del corral se ve envuelto en una serie de revueltas independentistas de los animales de corral, y pide en su largo monólogo la protección de todas las mascotas, animales de tiro, toros y todos los de granja.
Se adjunta reseña de LETRALIA donde ha sido publicado. De venta en Amazon.




lunes, 22 de abril de 2019

El encuentro entre la Virgen de la Alegría y su Hijo Resucitado, plaza del Ayuntamiento

                       
   

                  El encuentro de la Virgen de la Alegría con Jesucrito Resucitado Plaza del Ayuntamiento



                                         (Fotografías de Palmeral, Alicante, 21 de abril de 2019)

Por Ramón Palmeral

El Domingo de Resurrección (20-04-2019)  amaneció lloviendo en Alicante acertando en los pronósticos del tiempo como un gurú el satélite meteorológico  Meteosat como espía de nuestras nubes, y de nuestros nublo físicos y mentales. A eso de las diez de la mañana dejó de llover en La Florida, es decir que escampó (tregua de agua bendita), a eso de las once oí en mis duros tímpanos las campanas de la Parroquia de San Francisco Javier, de la plaza de Magallanes, llamando a la misa del domingo tan señalado para la Iglesia Católica: el día de la Resurrección de Cristo, la fe en estado puro y vivo.

Mi mujer se vistió de domingo, tan guapa ella y se fue a mi misa, y yo tomé la Nikon 500 de 36x de teleobjetivo, y me acerqué mi coche hasta el aparcamiento del puerto, que por cierto unos policías portuarios me persuadieron de aparcar mal donde había unos coches, frente a la antigua Aduana en batería, y estaban multando. Pero yo aparqué en la zona subterránea de pago  porque uno ya no está para grúas, pago de multas y demás sustos arancelarios directos.

Al salir al exterior por unas escaleras dirección Este, vi a unas «belleas» pagar en el cajero automático del parking y les pedí permiso para hacerles unas fotografías, pero como las hice sin flash salieron turbias, lástimas, prime fallo. Luego en la superficie el cielo esta nublado, encapotado (según los más gramáticos), amenazando lluvia, pero en calma de paraguas cerrados, frente al Hotel Meliá, en el espigón del puerto que ya nadie se acuerda que está en zona de protección de Costas en Dominio público, hice una fotos a la playa del Postiguet, cuyas olas movidas como en una batidora que no permitía el baño; a pesar de ello, y como era domingo había gente paseando por la lengua del agua, esa zona de arena humedecida que, sesgada,  impide que el mar se salga de sus bordes.

Saqué fotos, y también al altivo y vigilante del castillo de Santa Bárbara en el monte Benacantil con su Cara de Moro en un pedrusco de cantera beligerante, y su turbante adornado con garitas pétreas como corona. También hice fotos al puesto de periódicos y a la regata en la plaza de la Puerta del Mar que se eleva pobre el suelo, es el anuncio de la Race Word Ocean, que cada cierto tiempo sale desde Alicante, esta ciudad de la Región Autónoma de Levante, que es el nombre que debería tener nuestra Autonomía, y no la de una de sus provincias Valencia, de las tres que la componen, este asunto político que resta identidad valenciana a los alicantinos, a pesar de que tenemos la Señera las barras de Aragón, y una franja azul coronadas junto al mástil. No faltó tampoco la foto a la bandera de España y a los soldados que de bronce hablan entre ellos, es del homenaje al Ejército español.

Al pasar el paso de cebra de la Avenida de Vallellano (regulado por semáforo de minutos digitales), que todo el mundo conoce como el kiosco de Peret, y teniendo en frente el edificio modernista de Carbonell, tomo la calle de Cervantes, esquina de la Cámara de Comercio (antiguo Hotel Palace), para pasar debajo del adarve hacia la plaza de Ayuntamiento. ¡Qué alegría! ¡Qué bullicio de personas mujeres, hombres, niño, carritos…! Toda abarrotada de gente hablando y comentado la procesión, llegó la Virgen de la Alegría de la Hermandad de Nuestra Señora de la Alegría desde la basílica de Santa María, después de bajar las escaleras, con banda de música. En los balcones del Ayuntamiento de Alicante, lucían estandarte en los pretiles de hierro forjado (barandas),  funcionarios, alguaciles, alguacilillos, fotógrafos oficiales, damas de honor, capellanes, autoridades,  y el alcalde Luis Barcala en primera fila. Asomados a la baranda estaba como en un escaparate sin cristal blindado, en lugar privilegiado, y cerca de la puerta principal bajo el relieve del III tercer centenario de El Quijote de Cervantes, estaban todas las «belleas de las Hogueras» de todos y cada uno de los barrios, con deslumbrante mantillas blancas de pureza, como testigos de acto litúrgico que se iba a celebrar en la plaza.

Pero ¡Aleluya! Cuando por la calle Jorge Juan apareció el Aparecido Cristo Jesús el Resucitado de la Concatedral de San Nicolás, y se acercó a la Virgen de la Alegría que dejó de ser Dolorosa, para abrazar a su hijo, en un encuentro emotivo, grandioso, espectacular, y allí estaba yo con mi cámara del fotos para capturar el preciosos acto, y grabar en vídeo las palabras u homilía que pronunció un sacerdote desde el micrófono del balcón principal.

Luego como una desbandada de hormigas los feligreses que llenan la plaza la evacuaron y todo lo demás es historia

Domingo de Resurrección, 20 de abril de 2019