martes, 29 de diciembre de 2020

La 4 visitas de Franco a Almería.

 

Las cuatro visitas oficiales de Franco a Almería

El caudillo pasó por Almería en los años 1943, 1956, 1961 y 1968, siempre con apretadas agendas y con 'aclamaciones prefabricadas'

VÍCTOR J. HERNÁNDEZ BRU

Cuatro fueron las visitas oficiales que Francisco Franco realizó a Almería a lo largo de su régimen. Cuatro visitas relacionadas siempre con la promoción de infraestructuras e inversiones y al mismo tiempo con la difusión y 'bombo' de su propia imagen. Fueron cuatro visitas muy diferentes, sobre todo por el momento político, económico y de coyuntura internacional y general del propio régimen franquista.

En ninguna de ellas, como bien relata el historiador y periodista Manuel Gutiérrez Navas en sus trabajos, permaneció en Almería más de dos días y las tres primeras se diferencian de la cuarta en que aquellas se produjeron en el marco de 'giras' por las tierras andaluzas, mientras que la última fue una visita 'exprés' y vía aérea, con motivo de la inauguración del Aeropuerto.

Quizás en esa diferencia estribe también el dato de que las tres primeras visitas se produjeron en primavera, en los meses de abril y mayo, mientras que la cuarta se llevó a cabo cuando se produjo la conclusión de las obras del aeródromo, en el mes de febrero.

1943: refuerzo del régimen

La primera de estas cuatro visitas se produjo el 9 de mayo de 1943. Por aquel entonces el alcalde de la capital era Vicente Navarro y el gobernador civil Manuel García Olmo.

Ambos encabezaron los actos oficiales con motivo de la primera visita del caudillo tras la conclusión de la Guerra Civil. España estaba sumida en un aislamiento internacional y Franco y su régimen buscaban la cohesión interna reforzando la imagen de 'enemigo externo' adjudicada a todos los demás países.

Era domingo y Franco y su comitiva oficial llegaron por carretera desde Málaga, en el marco de una gira que le llevaría a siete de las provincias de Andalucía. En Almería pasó primero por Adra y El Ejido antes de llegar a la capital. En los pueblos que atravesaba la comitiva, como sería habitual en todas las visitas del generalísimo, se habían preparado grandes muestras de adhesión y fervor popular, sin duda más artificial que otra cosa.

Durante la visita, Franco anunció las canalizaciones de agua para el Campo de Dalías, como obra que cambiaría la economía de la provincia y la vida de los almerienses. Además, protagonizó la entrega de una promoción de viviendas sociales en Pescadería y El Tagarete. El acto religioso central fue en la Catedral y el cultura en el Teatro Cervantes.

1956: ya en la ONU

El 1 y 2 de mayo de 1956, Franco volvía a Almería, unos meses después de que España entrara a formar parte de la ONU y fuera reconocida internacionalmente. De nuevo llegó por carretera tras visitar la provincia de Málaga y esta vez las máximas autoridades que lo recibieron fueron el gobernador civil, Ramón Castilla, que lo recibió en El Parador; y el alcalde de la capital, Emilio Pérez Manzuco en la Plaza Circular.

Desde allí, la comitiva oficial se dirigiría al templo de la Virgen del Mar y posteriormente al Ayuntamiento.

La estancia se prolongaría con visitas para revisar las inversiones del Instituto Nacional de Colonización en Campo Dalías y el de Níjar, además de conocer el paraje El Boticario, la finca de El Toyo con sus plantaciones y las explotaciones mineras de Rodalquilar. El caudillo se alojó en la Finca Santa Isabel o Cortijo Fisher.

 


 

 

1961: inversiones

La tercera visita del generalísimo se inició el domingo 30 de abril de 1961 y en este caso la llegada fue a través de otra ruta, procedente de Granada y con primera parada en Huércal Overa, donde visitó diversas inversiones para regadíos y fue recibido por el gobernador civil Luis Gutiérrez Egea.

Tras almorzar y visitar Aguadulce y Roquetas, el alcalde de la capital, Antonio Cuesta Moyano, recibió a la comitiva, que visitó el Puerto y su nueva zona comercial, pasó por el Parque José Antonio y conoció la nueva Central Térmica de El Zapillo.

La recepción oficial en la capital fue en la Plaza Circular, desde donde se dirigió a la Patrona y al Ayuntamiento, donde Franco tomó la palabra para hablar de grandes proyectos como el Aeropuerto, el sistema de alcantarillado e inversiones para la llegada de agua. Como en la ocasión anterior, se alojó en la Finca Santa Isabel, cenó en el Ayuntamiento y se marchó a Sevilla.

1968: el Aeropuerto

La última de las cuatro visitas que protagonizó en total fue el martes 6 de febrero de 1968 y fue la más rápida y corta de todas. El motivo era la inauguración del nuevo y flamante Aeropuerto de Almería y, de paso, la entrega de las que pasarían a la posteridad como 'las 500 Viviendas'.

Dos aviones oficiales llegaron ese día al nuevo Aeropuerto cargados de ministros. En el segundo, un DC-8, viajaba Franco, que iba a inaugurar una instalación cuyas obras habían tardado dos años en completarse.

El gobernador civil, Luis Gutiérrez Egea, y el alcalde de la capital, Guillermo Verdejo Vivas, encabezaron los actos oficiales, mientras que el obispo, Ángel Suquía, fue el encargado de bendecir la instalación del Aeropuerto. Acto seguido, ya en Almería, Franco recibió el bastón de mando de la ciudad y visitó las nuevas '500 Viviendas'.