martes, 24 de julio de 2018

Miguel de Cervantes y Alicante. Por Ramón Fernández Palmeral



17.  MIGUEL DE CERVANTES Y ALICANTE

   Miguel de Cervantes desembarcó en el puerto de Denia (Alicante) el 27 de octubre de 1580, liberado y procedente de su cautiverio de Argel. En Denia estuvo cinco días. Luego se fue a Valencia donde estuvo un mes y desde Valencia a Madrid para ver a su familia., que habían pagado el 90 % del rescate de 500 ducados de oro.
  Todavía, muchos alicantinos/as, no han tenido noticias de que  entre finales del año 2004 y el 2005 celebraremos el IV Centenario de la publicación de la primera parte del Quijote, puesto que  el mágico libro o molino de los libros, salió de la imprenta de Juan de la Cuesta durante los primeros días del año 1605, y la segunda parte salió en 1615, diez años después.  Parece ser que el actual Gobierno de Zapatero está muy interesado en que este IV Centenario sea sonado en el mundo entero, ya lo veremos, le vigilaremos.
   Para que los alicantinos/as no nos quedemos descolgados, me permito recordar que Alicante tiene el honor de haber sido nombrada DOS VECES en El ingenioso hidalgo Don  Quijote de la Mancha.
   No hay constancia documental de que Cervantes visitara o residiera en Alicante cuando fue recaudador, lo más cerca que estuvo, posiblemente, fuera por Ruidera (límite entre Ciudad Real y Albacete).
   Considero necesario hacer una breve introducción, para entender mejor por qué razón Cervantes habló de Alicante, y la razón de ello lo tenía  el comercio de la lana de la oveja merina de Castilla en el siglo XVI. La lana de Cuenca y Toledo salía por los puertos Alicante y Cartagena hacia  Génova y Venecia. 
   La lana que iba para los Países Bajos, principalmente Brujas, Ámsterdam o Inglaterra salía, evidentemente por los puertos del Cantábrico.  El comercio de la lana y el vino eran las  principales riquezas de las dos castillas entre los siglos XIV al XVII, y el mejor negocio lo hacían los países importadores, ya que después de manufactura, nosotros comprábamos el textil.  El puerto de Valencia se había convertido en el centro de la exportación de la seda del Levante, más tarde empezó el comercio de los cítricos y los productos de la huerta como la de  Burriana o la de Orihuela. Tal fue la importancia de Orihuela  que en 1564 el rey Felipe II la separó del episcopado de Cartagena.
   La lana de Aragón salía para Génova por los puertos de Barcelona, la más cara y apreciada era  la llamaban «lana fina de Albarracín» de 19 micrones de espesor, más fina que la de Castilla,  que se cotizaba al doble.
  Examinada esta necesaria aproximación a la economía del siglo XVI, pasamos a  los capítulos 39 al 41 de la I Parte del Quijote donde se cuenta la historia de un cautivo en Argel, autobiográfica ya que el propio Cervantes junto a su hermano menor Rodrigo, cuando regresaba a España desde Nápoles en la galera Sol fueron hechos cautivos por el corsario Arnaute Mamí.  El tiempo narrativo del Cautivo es de 1589, nueve años después de la su liberación de Argel (1580), novela que fue añadida posteriormente al Quijote (cap. 39-41), y que según los comentarios del recordado murciano don Diego de Clemencín: «la historia no tiene enlace con la acción principal del Quijote».
   Pues bien, en el capítulo XXXIX (39), (I. P.) se nombra dos veces Alicante:
A)   ...el uno tomó el viaje de Salamanca, el otro de Sevilla, y yo el de Alicante adonde tuve nuevas que había una nave ginovesa que cargaba allí lana para Génova.

       Unos párrafos más adelante vuelve a nombrarla.
      B). Embarqué en Alicante, llegué con próspero viaje a Génova, fui desde allí a Milán, donde me acomodé de armas y de algunas galas de soldado...

     En la novela del Cautivo se cuenta cómo un padre de un lugar de las montañas de León, que tenía tres hijos, repartió su hacienda en cuatro partes: una para él y otra para cada uno de los hijos. Y les aconsejó: Quien quiere valer y ser rico, siga, o la Iglesia, o navegue, ejercitando el arte de la mercadería, o entre a servir a los reyes en sus casas.   Uno de los hijos, es el cautivo, Ruy Pérez de Viedma quien narra la historia en los tres capítulos.
Esta novela tiene semejanzas con otras de Cervantes Los baños de Argel. La protagonista Zoraida, corresponde en realidad con un personaje real Zahara (la más bella de las mujeres), que según los comentarios de Martín de Riquer, se casó con el sultán de Marruecos en 1576, luego se volvió a casar con el Hasán Bajá, y vivió desde 1580 en Constantinopla.     
     La gran sorpresa durante mis recientes investigaciones sobre la obra de Cervantes ha llegado cuando he encontrado otra vez Alicante, es decir, que Cervantes a lo largo de sus obras la nombró tres veces, y no dos. La tercera alusión aparece en Los Trabajos de Persiles y Segismunda, sobra póstuma que se editó en 1617, un año después de la muerte del autor. Es en el Capítulo X del Tercer Libro de Los Trabajos de Persiles..., donde le destapo un auto plagio, porque el «insigne Manco» no tenía la costumbre de repasar sus libros, y es aquí  donde vuelve a repetir la misma historia que ya nos contó en el Cautivo, y es en el siguiente diálogo cuando lo dice: 
 –No[s] cautivamos juntos –respondió el otro cautivo-, porque yo cautivé [fui cautivo]  junto a Alicante, en un navío de lanas que pasaba a Génova...

      Este diálogo es respuesta a las preguntas que un alguacil les hace a unos pícaros cuando son detenidos en la plaza de un pueblo manchego cuando mostraban a la gente un lienzo a modo de auca  de la geografía de Argel. Uno de los alcaldes o alguaciles, quien cobraba la alcabala por compra-venta en el mercado callejero, descubre el fraude por las mentiras que contaban puesto que éste había estado cinco años preso en Argel (como el propio Cervantes). Los dos pícaros confiesan que eran estudiantes de Salamanca que tenían ganas de ver mundo. Pero el alcalde les condena por usurpar la limosna a los verdaderos pobres, con cien azotes y un remo en las galeras...      Seguidamente, en otro diálogo, Cervantes nos dará una lección de jurisprudencia sobre la equidad de la justicia y la desproporción entre el delito y las penas, en boca de  uno de los pícaros, que dirá: Los jueces discretos castigan pero no toman venganza. Conseguirá por su plática que el alcalde se compadezca de ellos, e incluso, los lleva a su casa, y allí, paradójicamente, el alcalde cambia de opinión y se presta a darles una lección sobre Argel: tal, que de aquí en  adelante ninguno le coja en mal latín en cuanto a su fingida historia.
Los dos falsos cautivos-pícaros salieron a la mañana del día siguiente juntos con unos peregrinos, y escribe:
  «Llegaron todos juntos donde un camino se dividía en dos; los cautivos tomaron el de Cartagena y los peregrinos el de Valencia».
 
      Este lugar podía ser muy bien la Roda o Albacete, ciudad, que por cierto no se nombra en El Quijote.          
  La ciudad de  Alicante recordó el III Centenario (1905) con una placa de  mármol blanco del escultor alicantino Vicente Bañuls Aracil que podemos admirar hoy día en la fachada del edifico de su Ayuntamiento, donde vemos un busto de Cervantes.  A mí me gustaría saber qué actos o conmemoraciones se  están preparando o se van a celebrar para el IV Centenario, puesto que los actos ya debieron empezar el día 26 de septiembre del 2004, que como ya he dicho, fue esta la fecha en que se le concedió a Miguel de Cervantes el privilegio real para la publicación de la I Parte del Quijote.  Y sé que otras ciudades como Aranjuez ya ha empezado.
       El 27 de mayo de 1947 la ciudad de Denia (Alicante) celebró un solemne Te Deum en la iglesia parroquial, y le puso el nombre de Cervantes al Paseo del Puerto. De esto hace ya 69 años. Además actualmente se puede observar una escultura, que no sabemos quién es su autor, ni cuando se construyó.
                     
       En diciembre de 2005 se impartió un Seminario en la Universidad de Alicante titulada «El Quijote, libro abierto», un actividad organizada por el Vicerrectorado de Extensión Universitaria, para celebrar la primera parte del Quijote, jornadas organizadas por el catedrático Miguel Ángel Lozano Marco, y coordinado por el Dr. D. Jesús Pradells Nadal, y con la participación de las ponencias de los profesores especialistas en la materia como Ana L. Baquero Escudero, José Montero Padilla, José Montero Reguera, Rosa Navarro Durán, Eva María Valero Juan y el propio Miguel Ángel Lozano Marco. Con la publicación de las actas del congreso, por la propia Universidad en 2006 con ISBN: 84-608-0477-1. Publicado en un libro que el Miguel Ángel Lozano, me hizo llegar por correo en fecha 14 de septiembre de 2006. Leí el libro y es justo decir que todas las ponencias son imprescindibles en un estudio profundo del Quijote. 

Nota.-
Artículo nº 17 del libro "IV Centenario del Quijote I y II Parte" de venta en Amazon, autor Ramón Fernández Palmeral