(Las chekas o checas republicanas eran centros de detención y tortura y asesiandos) IA
- Monasterio de la Santa Faz: Una de las más destacadas, donde se encontraron cadáveres en sus criptas y patios. El lugar también fue utilizado como fábrica de aviones.
- Chalet Herrero: Identificado como uno de los centros de detención.
- Clínica Ollvaer: Otro edificio convertido en checa.
- Convento de la Sangre: Utilizado como centro de represión.
- Checas de la CNT-FAI: Los sindicatos anarquistas gestionaban sus propios centros.
- Casino de Alicante: Utilizado por organizaciones del Frente Popular.
- Iglesia Convento de las Esclavas: Transformada también en lugar de detención.
- Función: Eran cárceles privadas donde se detenía, interrogaba y torturaba a personas consideradas "enemigas" (afiliados de partidos de derechas, clérigos, monjas, etc.).
- Represión: La represión fue intensa en los primeros meses. Un estudio local cita 135 asesinatos en la zona entre agosto de 1936 y abril de 1937, vinculando 22 de ellos específicamente a la checa de la Santa Faz.
- Desmantelamiento: Muchas de estas checas fueron desmanteladas o integradas bajo control militar (Servicio de Información Militar - SIM) hacia mediados de 1937.
- Final de la guerra: Los responsables de estos centros huyeron en el buque británico Stanbrook desde el puerto de Alicante hacia Orán al final del conflicto.
Durante la Guerra Civil Española, la ciudad de Alicante permaneció bajo control de la zona republicana y se convirtió en un importante núcleo político, militar y portuario de la retaguardia. En este contexto de guerra, violencia revolucionaria y descomposición parcial de las estructuras estatales tradicionales, surgieron diversos centros de detención clandestinos o semiclandestinos conocidos popularmente como “checas”, término tomado de la policía política soviética, la Cheká.
Estas checas fueron establecidas y controladas por distintos partidos, sindicatos y organizaciones vinculadas al Frente Popular, especialmente sectores anarquistas de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT) y la Federación Anarquista Ibérica (FAI), así como grupos socialistas, comunistas y republicanos. Su función principal consistía en la detención, interrogatorio y vigilancia de personas consideradas sospechosas de simpatizar con el bando sublevado, de derechas y falangistas, con organizaciones conservadoras, religiosas o simplemente calificadas como “enemigos de la República”. Se utilizaron para hacer sacar y paseo cuando había bombardeos fascistas en la ciudad.
En Alicante, como en otras ciudades republicanas, las 8 checas actuaron al margen de la legalidad judicial ordinaria. Muchas se instalaron en edificios incautados, sedes sindicales, conventos requisados o viviendas particulares adaptadas como centros de reclusión. Entre los detenidos figuraban militares desafectos, falangistas, sacerdotes, empresarios, propietarios rurales y ciudadanos denunciados por motivos políticos o personales. Paseos y sacas en Alicante durante la Guerra Civil (Información por Gerardo Muñoz)
La existencia de estas checas estuvo ligada al clima de extrema polarización y violencia que caracterizó los primeros meses de la guerra. Tras el fracaso parcial del golpe militar de julio de 1936, el poder efectivo quedó fragmentado en numerosos lugares de la zona republicana, donde milicias armadas y comités revolucionarios asumieron funciones policiales y represivas. En consecuencia, proliferaron las detenciones arbitrarias, los interrogatorios coercitivos y, en algunos casos, las ejecuciones extrajudiciales conocidas como “paseos”.
Con el avance de la guerra, el gobierno republicano intentó recuperar el control institucional y limitar la actuación autónoma de las milicias y checas, integrando muchas funciones represivas en organismos oficiales de seguridad y tribunales populares. Sin embargo, la memoria de estos centros quedó profundamente marcada en la historia local y nacional como símbolo de la violencia política en la retaguardia republicana.
Alicante tuvo además una relevancia especial en el final de la guerra, ya que fue uno de los últimos puertos republicanos activos antes de la victoria franquista en 1939. Miles de refugiados intentaron huir desde el puerto alicantino, mientras la ciudad sufría bombardeos y una creciente crisis humanitaria. Tras la entrada de las tropas franquistas, se inició una dura represión contra antiguos militantes republicanos y personas vinculadas a las organizaciones que habían controlado la retaguardia durante la contienda.
Ramón Fernández Palmeral
Estudiosos de la guerra civil en Alicante
Publica en la revista digital Meer/Internacional:
1) "Primavera caliente del 36 de Alicante"
2) "Primeros meses de la guerra civil en Alicante"
3) "Sublevación militar o Alzamiento Nacional del 36"
4) "La paz como senda de esperanza"
5)"La controvertida muerte de don Miguel de Unamuno"
6)"La cara atroz del Guernica de Picasso"
7)"A 85 años del inicio de la Guerra Civil española"
8)"Miguel Hernández y Cesar Vallejo en la guerra civil española"
