martes, 13 de agosto de 2019

Cara al sol con la camisa vieja. Soy facha ¿y qué...?

La Llei de Memòria Democràtica que el Parlament Balear aprobó el año pasado propone sanciones contra la exhibición de escudos, insignias, placas u otros objetos o menciones de exaltación o enaltecimiento «del franquismo, sus dirigentes o de las organizaciones que sustentaron el régimen dictatorial». Además plantea como una infracción grave «las manifestaciones o exhibiciones por parte de representantes públicos y funcionarios de la administración que enaltezcan o hagan apología del golpe militar de 1936, la Guerra Civil y la Dictadura». Sin embargo no especifica en ningún momento la ilegalidad de los himnos franquistas, tal y como sonaron el pasado viernes en las inmediaciones del Coliseo Balear con motivo de la corrida de toros.
De momento, la Secretaría de Memòria Democràtica y Bon Govern ha pedido un informe a sus servicios jurídicos recopilando los hechos para ver si pueden constituir un delito en cuyo caso el responsable (ya sea el organizador del evento o el Coliseo Balear) se enfrentaría a una sanción de hasta 10 mil euros. Una vez terminado, se presentará a la Abogacía de la Comunidad Autónoma «para ver si hay o no base para llevarlo ante la fiscalía y que se investigue», explica el responsable político, Jesús Jurado.
Trabajan en base al artículo 23 y 36 de la ley del que se tendrá que hacer una interpretación. «Lo que pasa es que la ley no tenía este objeto cuando se elaboró, estaba pensada para los memoriales de épocas franquistas», explica Jurado.
En caso de que la interpretación de la normativa no permita penar el hecho de poner en público canciones que enaltecen el franquismo, «yo mismo lo llevaré para tratarlo en el seno de la comisión», añade Jurado, quien propondrá una modificación de la ley aprobada el 3 de abril del 2018.
Está previsto que la Comissió Tècnica de Memòria y Reconeixements Democràtics se convoque a finales de este mes o a principios de septiembre, en la que se hablará de reformar la ley «para que este tipo de cosas no se permitan», asegura Jurado. «Es lógico que no pueda sonar impunemente el Cara al sol, igual que en Alemania no pueden poner un himno nazi sin que le caiga encima el peso de la ley».
La normativa de Aragón, el ejemplo a seguir
La ley 14/2018, de 8 de noviembre, de memoria democrática de Aragón es uno de los ejemplos que pone el secretario autonómico, Jesús Jurado, para tener en cuenta ya que sí incorpora los supuestos más allá de monumentos, placas o cruces de exaltación del franquismo.
En caso de que la actual ley balear sea insuficiente para perseguir a los himnos franquista sería el posible reflejo en el que mirarse.

Cataluña tiene un problema de convivencia y de seguridad

Cataluña, sin dua alguna tiena un problema de convivencia que han reado los politicos nacionalistas que emepó con Jordi Puyol, pa ra qué para logra la indepondencia con vertiser él y su familia en uno reyezuelos taifas, u mangonear a sus anchas sin que nadie les fiscalizce. Y todo ello através de la lengua como eje vicular de la enseñanza y el odio a España, a la que pertencen por siglos, y seguirán peteneciendo por muchoi más.
La inseguridad ciudadana ha llega a tal extremo que seBarcelona se ha convertido en zona Harlem, barrio chino, decri Barceloneta es el equivalente, por la ineficacia de los Mossos de Escuadra que nunca jamás se puede comparar con la Guardia Civil de constitución militar, y de discipliana interna que hace de él ella la mejor policía del mundo. Al salir la Guardiac Civil perdieron la eficaci policial de un Cuerpo de 175 años de anigüedad.
En los colegios se enseña la Historia de españa a su convencia y antojo, dice que la Guerra Civil fue una invación de España en Cataluña, no tiene ni idea, todavía recuerdan como actual.
Ver el vídeo de Félix Azúa:

 https://youtu.be/EOzFTIey7lk

En video es de 2013 y le da la razón al profesor Félix de Azúa, porque se dio el referendum ilegal, la declaracion de independencia y denuncias de maestras que pegas a las niñas por pintar banderas españolas y pegar por hablar es catellano en los patios durante el recreo. ¡Viva España!

Consejos fundamentales para los que empezamos a escribir. Por Ramón Fernández Palmeral, en la revista "Escribir y publicar", 1997


 Esta carta la envié y publiqué en "Escribir y Publicar" nº 9 de Barcelona
Rampon Fernández  cuando no me llamaba "Palmeral"

(Pinchar para aumentar de tamaño)

lunes, 12 de agosto de 2019

Libro: Fedederico García Lorca y el flamenco, Por Ramón Fernández Palmeral





  
Libro: Federico García Lorca y el flamenco
Autor. Ramón Fernández Palmeral
Páginas: 130
Dimensiones. 15 x 23 cm
Revisado y ampliado

Federico García Lorca es el gran descubridor del flamenco moderno. El flamenco es un yacimiento arqueológico vivo. La raíces del flamenco se pierden en la historia, no hay constancia de su creación inicial, porque es una fusión de culturas musicales andaluzas, sin embargo, cada vez toma más fuerza que naciera en Andalucía Oriental: Jerez de la Frontera, Cádiz y Triana en Sevilla se extiende por Andalucía Oriental (Málaga, Jaén y Almería) y llega a La Unión (Murcia) a través de la minería, cante de las minas, pero no sube para al Levante, se queda en Murcia, aunque en los años 30 el Salón España de Alicante, luego Cinema Capitol, desfilaron cantaores de la llamada ópera flamenca como Manuel Vallejo o "El Niño Marchena " o "La Niña de la Puebla". Pero no arraiga quizás por la falta de cantaores autóctonos. Lamentablemente hoy en día al flamenco se le asocia con la etnia rom (gitanos caló hispánicos) tiene una imagen social negativa. García Lorca no era gitano y no le gustaba que se lo dijeran.

Uno de los libros más vendidos de este autor
Autor. Ramón Fernández Palmeral
De venta en Amazon





                                    INTRODUCCIÓN

     
«Federico García Lorca y el Flamenco» empezó siendo una conferencia del autor de este monográfico, dada en Ámbito Cultura del El Corte Inglés de Alicante el 8 de julio 2008, organizada por la Asociación Espejo de Alicante. Fue presentada por  Consuelo Giner Tormo, presidenta de dicha asociación. Dado la aceptación que tuvo en su día, me solicitaron una segunda parte, que, una vez acabada titulé «Federico García Lorca y el teatro» que se ha incorporado al libro.
 Nos vamos a ceñir a la relación del flamenco con el poeta granadino, pero primero hemos de conocer qué es flamenco y  los “andares” del flamenco como le gusta decir al flamencólogo sevillano Antonio Burgos. Estudiaremos los supuestos orígenes del flamenco, porque  su historia continúa aún sin resolverse, no existe un tiempo concreto de creación e inicio, tampoco se conoce bien sus raíces históricas ni su forja artística. Los expertos coinciden es que flamenco es el resultado de  la fusión de la cultura musical rom (gitana-asiática) con lo andaluz (moriscos, judíos o hebreos y campesinos cristianos viejos), teniendo en cuenta que oficialmente los egipcianos (gitanos) llegaron a Andalucía en 1462, concretamente a Jaén.
    El flamenco es un yacimiento arqueológico vivo. Las raíces del flamenco se pierden en la historia, no hay constancia de su creación inicial, porque es una fusión de culturas musicales andaluzas; sin embargo,  cada vez toma más fuerza que naciera en Andalucía Oriental: Jerez de la Frontera, Cádiz y Triana en Sevilla y se extiende por Andalucía Oriental (Málaga, Jaén y Almería) y llega a La Unión (Murcia) a través de la minería, cante de las minas, pero no sube para al Levante, se queda en Murcia, aunque en los años 30 el Salón España de Alicante, luego Cinema Capitol, desfilaron cantaores de la llamada ópera flamenca como Manuel Vallejo o “El Niño Marchena “ o “La Niña de la Puebla”. Pero no arraiga quizás por la falta de cantaores autóctonos.  El año pasado  hubo un ciclo de flamenco en el MUBAG de Alicante, cantaores actuales alicantinos son: Antonio Santiago y Antón Moreno.  Hay un "Niño de Orihuela", Alejandro Cintas de los años 50, que se debe a un error, ya que era de Sorihuela (Jaén) y por error de imprenta pusieron Orihuela.
   La primera figura histórica  conocida del flamenco es Tío Luis el de la Juliana, jerezano del siglo XVIII, hay un festival en Madrid que lleva su nombre. Y le siguen otros como Juanelo, El Planeta, Juan Encueros…

Continúa en el libro impreso

viernes, 9 de agosto de 2019

Festival de las 3 Culturas de Frigiliana 2019. Reseña histórica de la villa de Frigilian (Axarquía, Málaga)

Frigiliana espera recibir a unas 40.000 personas en su Festival 3 Culturas

La Junta de Andalucía destaca esta cita por su vinculación al turismo "de la esencia que dinamiza el interior" de la provincia

de Málaga. 09.08.2019 | 16:37 
 

El Festival de las 3 Culturas se celebra en Frigiliana del 22 al 25 de agosto y ha sido presentado este viernes.
La delegada territorial de Turismo, Justicia, Regeneración y Administración Local, Nuria Rodríguez, ha destacado este viernes del Festival Frigiliana 3 Culturas, que celebra su XIV edición, "que se trata de una cita obligada y todo un referente de nuestra oferta turística y cultural en el interior de la provincia". La cita espera recibir a unas 40.000 personas. Rodríguez, junto al alcalde de la localidad malagueña, Alejandro Herrero, ha presentado "este maravilloso y afamado evento" que celebra el municipio del 22 al 25 de agosto.
Asimismo, ha subrayado que se trata de un festival vinculado al "turismo de la identidad y los orígenes, a la esencia de nuestra historia y nuestra cultura", que además se desarrolla en un escenario "singular y un marco incomparable, como es este rincón de la Axarquía que habéis conservado de forma exquisita y que ayuda a dinamizar la vida en el interior de nuestro territorio".
Durante cuatro días Frigiliana se llenará de color, actividad y propuestas culturales, como conciertos, cuentacuentos y espectáculos variados.
La delegada de Turismo ha afirmado que este tipo de eventos contribuye al incremento del turismo en la provincia y en Andalucía y ha recordado que Málaga es "la preferida por los turistas, según los últimos datos de la Encuesta de Coyuntura Turística de Andalucía que reflejan que en el segundo trimestre del año nos han visitado más de 2,7 millones de personas", lo que supone el 30 por ciento de todo el turismo que recoge la comunidad andaluza.
El Festival Frigiliana 3 Culturas "potencia uno de nuestros grandes valores como es el rico patrimonio histórico y tradicional, fruto de la mezcla de culturas, que nos ha sido legado. Y esto se ha convertido en un atractivo turístico de primer orden. Porque desde el Ayuntamiento se ha sabido imprimir también innovación y originalidad a las propuestas que lo conforman".
"Desde nuevo Gobierno andaluz estamos ahí para apoyaros en la promoción, pero también en el desarrollo, como demuestran las subvenciones recientemente publicadas para incentivar el emprendimiento y los negocios turísticos en los municipios, especialmente del interior", ha añadido Rodríguez, quien apuesta por un turismo sostenible y de calidad "que permitirá a nuestros pueblos mantenerse en la senda de la creación de empleo y el bienestar social".
El alcalde, por su parte, ha definido la cita como "la fiesta de las sensaciones", donde se fusionan música, arte y gastronomía y se genera una actividad económica importante para la comarca y ha agradecido el apoyo de la Junta de Andalucía en ese sentido.
"Los que nos visiten podrán sentir sensaciones únicas: en cada concierto, en cada sabor y olor que pueden percibir en el mercado, sensaciones en cada pasacalles, en el teatro y en todos los rincones de Frigiliana", ha reiterado Herrero.


Programa


La concejala de Cultura, Carmen Cerezo, ha desgranado el programa de los días 22, 23, 24 y 25 de agosto en el que destacan el mercado de las 3 culturas, los pasacalles, la ruta de la tapa y los conciertos, con actuaciones como Ana Alcaide, DJ Panko o Pablo Milanés, así como espectáculos piromusicales.
La edil ha destacado además como novedad la inauguración de una 'zona joven' que será gestionada por los propios jóvenes del municipio y la apuesta municipal por el medio ambiente y la sostenibilidad con la iniciativa de no utilizar vasos de plástico.
Durante los días que dura el festival habrá un servicio de autobús regular entre Nerja y Frigiliana desde primera hora de la mañana hasta las 22.00 horas.

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Libro de la Reseña histrórica de la villa de Frigiliana por Ramón Fernández Palmeral, de venta en Amazon

                                              (Ramón Fernández en Frigiliana, junio de 2015)

jueves, 8 de agosto de 2019

"Sí es posible". artículo publicado en la revista "El Monárquico", digital de Madrid. Por Ramón Palmeral



jueves, 8 de agosto de 2019, 12:31
Elmonarquico2015


Elmonarquico2015






















Mi vida tanto laboral como personal me ha ido muy bien. Tengo la edad intermedia entre el aprendiz y el sabio, la de «viejo-joven». Estoy jubilado, escribo, pinto y doy conferencias. Tengo 40 libros publicados, de diferentes temas, que no voy a enumerar, entre ellos un opúsculo de frases seleccionadas titulado Pensamientos líkidos, (que no líquidos) compuesto por 333 pensamientos, libro que tendrán casi todos mis amigos, estos amigos me animan a seguir escribiendo sobre lo que ellos llaman un libro de autoayuda, aunque la idea principal no lo fuera, sino la de hacer una recopilación de frases y pensamientos que fui recogiendo a lo largo de años de lecturas y experiencias.
      Cada vez que empiezo un libro nuevo, nunca sé cuándo lo acabaré, porque lo importante es el camino, puesto que, en vida, nos hallamos en un estado de tránsito hacia lo eterno mortal, en un regreso siempre a la nostalgia de un pasado que nunca fue mejor que ahora. Y me digo que nunca podré escribir todos los libros que deseo escribir, me faltarían dos o tres vidas más, porque mi edad mental es la de un hombre de unos cuarenta años, porque mi idea o mi principal idea, es la de que siempre he de estar aprendiendo y metido en proyectos, porque además de escribir pinto, doy conferencias, soy rapsoda, he memorizado más de treinta poemas de varios poetas famosos y tengo un montón de lectores y de amigos.
He pasado años con molestias y dolores en una rodilla, que se ha empeñado ella en amargarme los días, pero bien sabe ella (la rodilla) que he aprendido a que mi rodilla no puede interferir en mis proyectos ni en mi vida. ¿Qué quiero decir con esto?...

Leer completo en El Monárquico


Firmado: Ramón Palmeral, para El Monárquico, Alicante 7-08-2019




https://www.amazon.es/zonas-%C3%A9xito-Ramon-Fernandez-Palmeral/dp/1365610500

miércoles, 7 de agosto de 2019

DE RUIDERA A VILLANUEVA DE LOS INFANTE (Buscando a Azorín por La Mancha)








  Capítulo;  6.- DE RUIDERA A VILLANUEVA DE LOS INFANTE

Por Ramón Fernández Palmeral (del libro: "Buscando a Azorín por la Mancha". Amazon) 





      Sr. Azorín:



     Por la tarde del día 10 de mayo (2005) tomamos la carretera de los Infantes, que lo de Villanueva le sobra, por la N-430 hasta un cruce que se nos abre  en Casas Blancas, antes de llegar a Alhambra, por una carretera solitaria, la CM-3129, donde el paisaje es de tierras rojizas, que como usted sabe por eso le deben llaman Alhambra, que es un nombre árabe como  la Alhambra de Granada de los nazaríes a la que llamaban «La roja» por el color de las tierras del cerro donde se alza. (Quién dice si Cide Hamete Benengeli o Berenjena como le llamaba Sancho, no era de Alhambra).  Los eruditos y discretos especialistas de la ruta de don Quijote sitúan en este pueblo, de semejanza nazarí, las bodas del rico Camacho con Quiteria, relatadas en los capítulos 19-21 de la 2º parte.  Se pasa por el centro del vetusto pueblo de Carrizosa (la aldea de Basilio, cap. 21, 2º parte), situado en una especie de charnela por donde pasa el arroyo de Cañamares, la travesía tiene una curva a la derecha, continúan las tierras  rojizas de labrantío, buena tierra sobre ondulaciones y algún otero sobre el que aparecen los restos arqueológicos de una especie de torre, restos de lo que fue un molino de viento, manchas de viejos olivos y viñedos, sobre todo viñas que han empezado a enseñar su verdes pámpanos como billetes verdes, porque no sé el precio de la uva al viticultor pero el vino embotellado es oro tinto.

      Ya entramos en los Infantes cruzamos sus calles en las que se aprecian las piedras nobles, monacales, aristocráticas  de palacios, conventos  e  iglesias,  piedras cenobitas de arenisca rojiza, bermellones, ocres, todas ellas  convertidas en arte, piedras apretadas, quietas, hechas a besos de cinceles.  El origen de la villa es romano.   El Infante don Enrique de Aragón le concedió la Carta Puebla en 1421, y se independizó de Montiel,  y en honor de sus hermanos los Infantes don Juan y don Pedro, recibió el nombre de «Los Infantes» en 1480 y en 1491 se le dio el de Villanueva de los Infantes,  su censo siguió creciendo hasta sobrepasar los 5.000 habitantes a mediados del siglo XVI.  Esto le valió a Felipe II para proclamarla capital del Campo de Montiel en 1573 tanto política como eclesiásticamente, y capital de Gobernación de la Orden de Santiago, influyendo considerablemente en el Campo de Montiel y zonas de Albacete, Murcia y Jaén durante toda la Edad Moderna.  En el censo de 1998 tiene 5.801 habitantes.

      Estos datos históricos más las cinco citas que hace Cervantes del Campo de Montiel en El Quijote han valido a algunos investigadores para considerarla  que este es el enigmático «En un lugar de La Mancha». En este IV Centenario se está hablando de Villanueva de los Infantes en detrimento de Argamasilla. Por los datos aportados es evidente que esta ciudad ya se llamaba así un siglo antes de cuando se escribió El Quijote. Además si el Caballero del Verde Gabán era de aquí, no podía ser también don Quijote y Sancho.

      Cruzamos longitudinalmente la villa hasta llegar cerca del parque de la Constitución que fue remodelado  en 2002, donde se ve una Ermita del Santísimo Cristo. Aparqué el coche junto al monumento dedicado a don Francisco de Quevedo y Villegas, señor de La Torre de Francisco Abad que murió aquí el 8 septiembre 1645 en el convento de Santo Domingo, aunque fue enterrado en la iglesia de San Andrés, capilla de los Bustos.  Desde luego  que yo, ahora,  los Infantes le bautizaría como la Deseada (aquí desea uno vivir).  Entremos en la iglesia de Santo Domingo, dentro no había ni un alma, nunca mejor dicho, la foto que le hice a una estela de nombres medievales no salió por falta de luz o de un  encantamiento. Santuario de Nuestra Señora de la Antigua.

       Pero como el motivo de nuestro viaje era buscar sus huellas, señor Azorín, y a la vez, también la de don Quijote, tomamos la calle central peatonal llamada de Cervantes, una calle comercial, locales de souvenir, palacios y la casa del Caballero del Verde Gabán, aquí me hizo mi mujer una fotografía, no pudimos entrar al impedirlo una puerta cerrada y además es propiedad particular, lo dice el letrero en metacrilato que hay en la puerta. En la fachada de la casa es de piedra arenisca rojiza de la zona, tiene una puerta nueva de doble hoja, enmarcada entre dos columnas empotradas con capiteles erosionados, escudo en el dintel que no puedo describir porque no soy heraldista, hay un amplio balcón que toma  ángulo recto hacia la esquina de la calle Jacinto Benavente, alero amplio en el tejado de una robustez nueva.  Aquí estuvo don Quijote y Sancho, y aquí mismo, ahora, 400 años después estoy yo profanando un lugar casi sagrado y que además pinto Doré.

     Por un momento quiero acordarme, nos vamos a detener, porque quiero retroceder por el túnel del tiempo novelesco y el real, simbiosis que no se puede experimentar con tanta nobleza y dignidad que aquí, por asombroso que sea, esta casa la describe Cervantes en el Capítulo 18 de la 2º parte, cuando  llegó don Quijote con Sancho acompañados del dueño de la casa don Diego de Miranda, el Caballero del Verde Gabán al que encontraron en el camino después de una lid con el caballero del bosque. Invitación que les hizo  don Diego con la inequívoca pretensión de que don Quijote desengañara o desencantara a su hijo en la fantasía de ser un poeta. La descripción de la casa por Cervantes es la siguiente:

       «Halló don Quijote ser la casa de don Diego de Miranda ancha como de aldea; las armas, empero, aunque de piedra tosca, encima de la puerta de la calle; la bodega, en el patio; la cueva, en el portal, y muchas tinajas a la redonda, que, por ser del Toboso…» (Cap.18, 2º.P). 



        Desde luego, ahora, estoy seguro de que el gran ilustrador francés Gustavo Doré no vio esta casa porque el dibujo que realizó de su patio interior es el de un palacio y no el de una casa manchega de la época.

       Las tinajas toboseñas, ya fueron descritas en el siglo XVI, según don Martín de Riquer, famosas en La Mancha.

      Aquí vivía el matrimonio  don Diego de Miranda, rico labrador, con doña Cristina y   con su hijo don Lorenzo «estudiante de poesía» en Salamanca y que quería dedicarse a ser poeta, lo cual daba quebraderos de cabeza a su padre.  (El narrador del Quijote  equivoca al lector en el número de hijos, porque cuando en el diálogo de auto-presentación que hace don Diego de Miranda en el  Cap. 16, escribe: «…paso la vida con mi mujer, y con mis hijos,..» en plural, cuando en el mismo capítulo dice: «tengo un hijo (…) será de edad de diez y ocho años». Porque Cervantes, como decía el erudito cervantista murciano don Diego de Clemencín no tenía costumbre de repasar sus escritos.

        Madre e hijo salen a recibirles: al padre y a los dos personajes cuyas presencias habían sido ya escritas en  El ingenioso Hidalgo con Quijote de Mancha, según el bachiller Sansón Carrasco (cap., II, 2º parte).   Don Quijote, ayudado por su escudero se desarmó y «quedó en valones [calzones al estilo de Valonia] y en jubón de camuza, todo bisunto [sangriento] con la mugre de las armas».  A «fuerza de adulación» don Lorenzo de Miranda,  recitó a don Quijote versos glosados y un soneto, la insistencia propia del novel ante el consagrado maestro. Lorenzo dice del Caballero de la Triste figura que  «él es un loco bizarro, un entreverado loco, lleno de lúcido intervalos». En realidad don Quijote va tomando cordura en la II Parte, recordemos que es un loco que muere cuerdo. Habla don Quijote de los premios literarios, y ya entonces tenía las mismas sospechas y opiniones de tongo, que hoy en día:

       «…el primero siempre se lleva el favor o la gran calidad de la persona, el segundo se le lleva la mera justicia, y el tercero viene a ser segundo, y el primero a esta cuenta será el tercero, al modo de las licencias que se dan en las universidades…».



       En la casa de don Diego de Miranda comieron, y pasaron cuatro días como huéspedes bien recibidos, don Quijote y Sancho.



      Usted dio una conferencia en el Ateneo de Madrid, en el mes abril 1905: Don Quijote en casa del caballero del Verde Gabán, esta conferencia  aparecerá en la recopilación de artículos Lecturas españolas, Madrid, 1912, y Con Cervantes, 1947 y   Con permiso de los cervantistas (Biblioteca Nueva, 1948),  habla de este caballero propietario de esta casa de los Infantes, en dos artículos: «La entrevista» y «En casa de Miranda».

      En la cabecera escribe usted: “Este es el trabajo que ha escrito Azorín para que sea leído aquí, en el Ateneo, con motivo del centenario del Quijote. No tiene importancia; carece de trascendencia; el autor no puede meterse en disquisiciones hondas, porque sabe muy pocas cosas». Firmado Azorín.   Usted habla de sí mismo en tercera persona, lo cual es llamativo.

      En la explicación de la conferencia, dice usted que Lorenzo es un mozo absurdo y fantástico, su padre no ha podido hacer nada para que estudiara leyes, «esto le granjea nuestra más calurosa simpatía». ¿Por qué le causa a usted simpatía Lorenzo?, quizás porque es la misma estampa de usted, que no  acabó leyes en Valencia como su padre quería, y acabó siendo tratante de palabras.  Y ve usted en Don Diego a don Isidro Martínez, con el mismo problema de hijo que no saca los estudios de Derecho.  Sin duda alguna don Isidro como don Diego no estaba contento con la decisión tomada por su hijo en ser poeta, cuando asegura en un diálogo: «tengo un hijo, que, a no tenerle, quizás me juzgara por más dichoso de lo que soy; y no porque él sea malo, sino porque no es tan bueno como yo quisiera», (Cap. 16, 2º parte).  Sin embargo, Lorenzo de Miranda no estudiaba leyes en Salamanca sino «las lenguas latina y griega», y no quería estudiar otras ciencias.

      «Don Diego, su padre, no ha podido hacer que se aplique a más provechosas y sólidas especulaciones; pero hasta ahora sus ímpetus, sus gustos, sus tendencias, se hallaban reprimidas, tenidas por el ambiente sosegado y regular de esta vivienda…». Al final de la conferencia hay una defensa de los ideales ante los prosaicos:   « ¿Qué creéis que importa más para el aumento y grandeza de las naciones: estos espíritus solitarios, errabundos, fantásticos y perseguidores del ideal, o estos otros prosaicos, metódicos, respetuosos con las tradiciones, amantes de las leyes, activos, laboriosos y honrados, mercaderes, industriales, artesanos y labradores?»

     La grandeza del Quijote es la capacidad humana de presentarnos problemas de antaño que son vigentes actualmente,  porque los hijos   «son pedazos de la entraña de sus padres, y así, se han de querer, o buenos o malos que sean».

    

       En el artículo «La entrevista», usted nos cuenta:

      «La entrevista que han celebrado Don Quijote y Lorenzo de Miranda se ha desenvuelto, como decimos ahora, en un ambiente de entera cordialidad». No faltaba más sino que hubiera sido de otro modo. Ocurre con Don Quijote que, siendo un hombre de acción, es, en ocasiones, un intelectual; no retrocedamos ante este sustantivo moderno».

      En «La casa de Miranda», usted se refiera, sin duda a la casa de don Diego de Miranda, el Caballero del Verde Gabán, aunque no le nombre, y nos cuenta:

    «La casa de Miranda es bonita; lo dice todo el mundo; no podemos nosotros menos de asentir; asentimos, desde luego, con mucho gusto. ¿Y cómo nos describe Cervantes la casa de don Diego de Miranda? No nos da de la casa sino cuatro rasgos. Y no nos da más porque, en puridad, no puede darnos más. Y no puede darnos más porque el arte, en su tiempo, no lo permite».



      En la calle Cervantes de esta villa puebla de los Infantes, se abren puertas de tiendas de souvenir, son típicas las figuras de don Quijote y Sancho forjadas en  hierro con pie como si fueran pisapapeles, valen de 25 a 30 €, hay que empezar a comprar recuerdos. Seguimos por la barroca fachada de la Encarnación, hasta el final donde a la derecha aparece una farmacia que fue botica desde finales el siglo XIX, allí se abre la Plaza Mayor, cuadrada,  con soportales con arcos neoclásicos, bancos de piedra  donde se sienta doña Julia, doña Paquita con niños que juegan a montar en bicicleta, y en un banco de piedra nos sentamos mi mujer y yo, he hice unas fotografías y tomé notas en mi bloc.

     Lo que más llama la atención del viajero ya cansado de caminar a cojetadas, es ver la torre y la puerta de la  parroquia de San Andrés, soberbia  catedral con puerta enmarcada en grandioso arco de medio punto, y ante el paño de la catedral un monumento dedicado al patrón Santo Tomas de Villanueva (1486-1555), cuando el santo murió, se repartieron entre los pobres todo el dinero que había en su casa.  La patrona es la Virgen de las Angustias. Junto al Ayuntamiento hay una tienda con venta de prensa, compré La Tribuna del día 10, número 5.260.  En primera página FENAVIN (Feria del vino) promete, en la foto vemos al presidente regional: José María Barreda, brinda junto a Manuel Juliá, Clementina Díez de Baldeón, Ángel Amador, Mercedes Gómez, Nemesio de Lara y Francisco Gil Ortega. El vino es sin duda la mayor riqueza de la Mancha, 600.000 hectáreas de viñedo lo que supone el 50% de la superficie nacional. También aparece en la portada un suceso: la muerte, siempre lamentable, de un trabajador en Daimiel de 55 años al caer de un andamio de cuatro metros de altura.



       -Tengo hambre, tú mucho monumento y mucha foto, pero las piedras, las iglesias y los soportales no alimentan.

       Se quejó mi mujer de cierto apetito crepuscular, aunque ella es de poco comer, por eso mantiene el tipo y la figura de modelo.

     -Anda, pregunta tú donde hay una cafetería que esté bien.

     Una amable chica de los Infantes, hospitalaria, porque iba vestida de enfermera, nos estuvo indicando varios lugares cercanos, y nos mandó a la plaza de San Juan donde se erige el monumento a Quevedo. Allí hay varios bares de pueblo, donde todos los clientes son varones. Tomamos una merienda cena en la terraza de un bar con pizzas. Las gentes son muy mironas porque no están muy acostumbrados a ver a dos turistas comiendo «ruideritos», detrás de unas pizzas.

     No vi en los locales nombres dedicados a usted, señor Azorín, sin embargo, ha quedado engrandecido el nombre del caballero del Verde Gabán, gracias a usted.

     Al anochecer, porque en este mes de mayo los días son largos regresamos por la misma carretera al Hotel la Colgada, lo ideal hubiera sido pasar por Villahermosa donde se cuenta que camino de Montiel don Quijote alanceó a las ovejas y desde allí regresar a las Lagunas de Ruidera, pero tal vez uno se va volviendo precavido porque siempre puede haber una legua de mal camino, sobre todo de noche.



    


 



Por Ramón Fernández Palmeral (del libro: "Buscando a Azorín por la Mancha". Amazon)













lunes, 5 de agosto de 2019

O haces exhibicionismo de tu vida, — algo así como selfienarrativo— o estás fuera del mercado editorial.

Hablamos de Literatura con Isaac Rosa

Isaac Rosa y Eva Losada Casanova 2019 Foto de David Nade
Con la novela bajo el brazo, garabateada, llena de papeles de colores con anotaciones, me siento con el escritor y periodista Isaac Rosa en uno de los escenarios de su última novela: Feliz final. Mezclar la realidad con escenas de ficción no puede salir mal si entrevistas a un escritor que lo hace constantemente. Cuando se lo comento, sonríe. «Este lugar, a otra hora del día, está lleno de padres separados comiendo con sus hijos… la escena que aparece en el libro no es un recurso literario, cuando yo venía aquí, todos nos mirábamos con complicidad…». Hablamos del régimen de visita de los padres, hablamos de la culpabilidad. «Las relaciones familiares y sociales están dominadas por la culpa, esta ha sustituido a la responsabilidad… todas las relaciones están contaminadas de culpa, hay miedo a que tus decisiones hagan daño a los demás». «El sentimiento de culpabilidad acompaña a la crianza de los hijos siempre».
        Barajamos porcentajes de parejas separadas con niños en custodia compartida y régimen de visitas, repasamos algunas costumbres y anécdotas. «Este libro no es de escritura fácil, puede remover muchas cosas en el lector». No estamos hablando de un libro de autoficción, menos mal, porque parece que ahora o haces exhibicionismo de tu vida, — algo así como selfienarrativo— o estás fuera del mercado. Feliz final es ficción pura y dura, que parte de una misma «raíz social». «El punto de arranque soy yo mismo, y a partir de ahí voy abriendo el círculo, compruebo entonces cuánto de lo que yo siento y vivo es compartido con el resto».
       Kundera dice que el género de novela está denostado, muchos, en este país, hablan de la muerte de la novela. Algo absurdo, desde mi humilde punto de vista. Isaac habla de otra crisis de la novela, aquella que lleva al género a lo irrelevante. «El discurso de la novela tiene que buscar cierta relevancia social, interpelar al lector».
     Es un hombre risueño, hablador y aunque nadie me crea, su ego es el de un ser normal. Sí, así es, por fin, me tropiezo con un escritor, de mi generación que ha sabido domar su ego. Charlamos sobre el amor sereno como contrapunto al amor asfixiante del libro. «Cuando uno se enamora, a veces, construye un relato para justificar su relación».
      Le pregunto sobre el poliamor, un concepto que él maneja en la novela y que, en mi opinión, es algo que se aproxima más a ellos que a nosotras. «El poliamor es un bluf en el sentido cultural, mediático… para la mayoría de la población es algo anecdótico… es una curiosidad, algo minoritario, con poco futuro». Estamos ambos de acuerdo en que, el poliamor, deja a muchas damnificadas en esta sociedad.
    Solo alguien con el dominio del lenguaje que él tiene, es capaz de mantener 336 páginas con un narrador como el de Feliz final. Un narrador vehemente, agresivo, indignado, enfurecido a veces, despechado otras, un narrador que se pregunta, que se retuerce. Que salta de un personaje a otro con la libertad y ligereza que el autor consiente. El tiempo narrativo de esta novela es tremendo. Maneja el orden, la velocidad y la frecuencia como un malabarista, incluso tiene el descaro de jugar con los formalismos del texto al más puro estilo Oulipo. Es decir, la estructura y el juego a favor del discurso. ¿Por qué? Supongo que es la manera de convertir esta historia, tan común a todos nosotros, tan sabida y manida, en algo distinto.          Creo que no se debería alertar al lector de cómo se ha manejado el tiempo en la escritura de esta historia, creo que es parte de la experiencia de lectura descubrirlo poco a poco. Así que, recomiendo a los futuros lectores de esta novela, que, a ser posible, no lean el texto de la contracubierta, sería una lástima no dejarse envolver por el juego temporal que su autor ha elegido para narrarla. A veces el marketing editorial no acierta, cuenta demasiado.
    Los personajes de esta novela son dos, dos partes de la misma moneda. Es un baile dialéctico fascinante, en ocasiones agotador, es cierto, pero en el que el lector baila con ellos, va y viene como un espectador ávido por no dejar de escuchar el argumentario de ambos, esa receta propia de lo que es el amor, o, mejor dicho, el compromiso amoroso. Esta novela no se lee, se oye. Compruébenlo ustedes mismos.
    Cualquiera de nosotros ha protagonizado alguna de las escenas que se suceden, yo misma me identifico, directamente, con varias. Es más, en ocasiones, el lector siente que puede reproducir, casi de memoria, muchas de las frases que vendrán a continuación, como si esta película ya la hubiéramos visto, como si conociéramos a Ángela o acabásemos de hablar con Antonio en el bar de debajo de casa. La realidad aparece observada bajo el cristal del microscopio, con una nitidez que asusta. Tanta que, a veces, necesitamos soltar el libro y respirar. En cada párrafo, nos podemos encontrar el inicio de otra novela, de otra historia,  un nuevo conflicto, un instante de reflexión; pero no se nos permite detenernos, ni escarbar. El texto nos va llevando por ese tiempo tan particular que Isaac Rosa ha creado para hacernos partícipes de lo que hay al otro lado del cristal, a la realidad ampliada del universo de Feliz final (o quizá, Feliz reproche). Antonio, el personaje principal, dice: «…el declive del deseo, el ciclo de la vida, el asimétrico desear de mujeres y hombres con los años… cualquiera lo aceptaría e integraría, sin demasiada melancolía, en su horizonte. Yo no.».
     Uno de los personajes secundarios, esos que ayudan a pensar a los protagonistas, y que en ocasiones brilla en la novelas sin que quizá el autor lo haya previsto, destaca por encima de los demás. Es un personaje que interesa más allá de la propia historia, una mujer (madreliberada) que se enfrenta a la protagonista (madrenatural)—mucho más joven que ella— durante unas vacaciones navideñas. «Este personaje está armado con muchas mujeres; para construir a los personajes secundarios, también he hecho un gran trabajo de observación, he tenido muchas conversaciones con mucha gente…no existe, aunque mi madre podría verse reflejada en algunas cosas…».
       Aprovecho que a Isaac le gusta Edgar Allan Poe para preguntarle por el efecto que él buscaba causar en el lector con Feliz final. «Tengo muy presente la relación con el lector y me gusta que el lector también tenga en cuenta las creencias del autor, un libro no cae del cielo…me gusta desestabilizar al lector, el lector es muy cómodo, hay que incomodarlo, y asumo el riego de que se vaya, claro».
       Y ya, para terminar, me entero de que Virginia Woolf es su autor/a favorita como lector. Descubro que este escritor que tengo frente a mí, dice que le gusta todo de esta escritora y que le hubiera encantado poder escribir Al faro, manejar el tiempo como lo maneja ella en esa novela. Ambos tienen estilos contrarios: una es puro simbolismo e Isaac realismo sin anestesia. Pero hay algo que manejan muy bien los dos: el tiempo. «Yo no leo a autoras por ponerme al día como parece que hacen otros, como si fuera una tendencia, siempre he disfrutado leyéndolas, leo a muchas mujeres». «Esto no puede convertirse en ligas diferentes, escritores y escritoras, tenemos que estar en la misma liga…». «Hay muchas autoras que han sido mal leídas». Me confiesa que ha leído historias de amor, desamor y ensayo para construir la novela. Hablamos de la antropóloga y socióloga Eva Illouz, de la escritora Lydia Davis y su libro El final de la historia, publicado en 1995.
      Pese a vivir en Sevilla, Isaac Rosa, tiene mucho de madrileño, quizá por esos años que vivió en el barrio de Hortaleza, barrio que inspiró otra de sus novelas: La habitación oscura. «He cambiado muchas veces de barrio y de ciudad, mi hija mayor vive aquí, en Madrid. En Sevilla el entorno es más humano, llegué con el acelere madrileño, siempre iba deprisa…Echo de menos mi barrio madrileño, sí, llegamos sin familia a Madrid y encontré una tribu, una comunidad cercana, era gente a la que le dejábamos los hijos, nos apoyábamos…criar solo a los hijos es difícil, por eso si tienes un barrio que te apoya las cosas son más llevaderas».
    Continuamos hablando de la crianza de los hijos, la adolescencia, los hábitos de lectura y de la suerte que tiene Isaac de poder compartir la escritura con sus hijas. Es más, me cuenta que próximamente publicará una historia escrita con una de ellas. Me emociona la idea de que padre e hija escriban juntos. Hay hijas con mucha suerte.
     El último tema que quiero tratar con Isaac tiene que ver con la formación del escritor y sobre la importancia de la lectura parta escribir bien. «Da igual si te haces tres master en escritura, no sirve de nada si no has leído, para escribir bien hay que leer muchísimo». No puedo estar más de acuerdo, se lo repito una y mil veces a mis alumnos.
    Regreso a casa con la novela todavía fresca en mi memoria, y con una sola conclusión: no sabemos enamorarnos de personas que evolucionan, quizá, por ese motivo, no logramos hacer el camino completo, pero ¿en qué consiste exactamente hacer el camino completo? ¿Existe ese camino o el amor es solo una espiral? Lean, lean y saquen sus propias conclusiones. Pero si están nadando en las contaminadas aguas del desamor, cojan oxígeno, buenas aletas y un lapiz.
 Feliz final (2018) es la última novela de Isaac Rosa, está publicada por la editorial Seix Barral, del Grupo Planeta.
Foto: David Nade. www.davidnade.com info@davidnade.com.
Eva Losada Casanova. Escritora.

Comentario de Ramón Palmeral:
 Hoy en día lo que se lleva, efectivamente, es hacer una exhibición personal, y escribir en primera persona de la vida íntima, y es cierto lo que dice Isaac que hay que incomodar al lector, llevarle al estrés, ponerle octáculos, pero en toda gran novela como "Lo que el viento se llevó" el final siempre debe ser feliz, para que el lector te vuelva a leer en otra próxima novela.  Enhorabuena por la entrevista.